viernes, agosto 01, 2008

Palestino disparado en un pié por soldado israelí

Les dejo este video de Infolive.tv que refleja lo sucedido. A continuación, un artículo del pacifista argentino-israelí Mario Wainstein, ya citado varias veces en este blog. Como siempre, impecable, hablando desde la autoridad moral que le da haber sido uno de los pioneros del movimiento pacifista israelí.
Para ver el video hacer click aquí.

Dos audiencias, un mensaje
por Mario Wainstein - Mario Wainstein es un periodista argentino, de tendencia progresista, residente en Israel hace mas de 30 años. Jefe de Redacción del diario AURORA. Co-fundador del Movimiento Shalom Ajshav (Paz Ahora) y activo militante por el dialogo palestino-israelí. El movimiento Shalom Ajshav, hizo movilizaciones multitudinarias en los años 90, y llego a movilizar a 1 millón de adherentes.


Esta nota está dirigida a dos destinatarios diferentes y por lo tanto dividida en dos partes. Sin embargo, no contiene un doble mensaje y no difiere ni contradice uno al otro. Es más: se complementan. Tanto es así que advierto a quien corresponda: la cita de una de las partes sin la otra será considerada una tergiversación de lo expresado y desde ya prohíbo hacerlo, como gustan algunos sitios fantasmas y piratas de la red.

Los hechos en resumen: en la aldea Naalin, en los territorios ocupados, se llevan a cabo sistemáticamente manifestaciones no violentas pero saboteadoras contra la edificación del muro de separación en tierras de la aldea. El Ejército repele a los manifestantes, en una especie de juego de gatos y ratones, que a su vez no cometen agresiones contra personas pero sí tratan de dañar parte de lo construido y de sabotear las maquinarias que lo hacen.

En una de las manifestaciones de hace más de dos semanas, los soldados detuvieron a un palestino manifestante y, cuando estaba maniatado, evidentemente desarmado y aferrado por el brazo del jefe de la fuerza, un soldado le disparó a quemarropa, desde una distancia de escaso metro y medio, hiriéndolo en el pie. El suceso está filmado desde una casa vecina y no deja lugar a dudas.
Ahora viene la parte de esta nota que está dirigida al público israelí y al público judío de la diáspora.

Dejen de justificar y de comprender. La conclusión que hay que sacar del episodio, la conclusión mayor, es que la ocupación ha sido capaz de corrompernos y de hacernos llegar a lugares que años atrás no hubiésemos imaginado que llegaríamos. Claro que el episodio no es la regla, pero pobres de nosotros si nos conformamos con eso, porque hay un clima, un caldo de cultivo que permite que el fenómeno aparezca y que sea mucho más asiduo que lo que quisiéramos.

¿Cómo lo sé? Sencillamente, porque la organización Betzelem, que es quien presentó la denuncia, es la que le dio a la familia la filmadora y lo hizo porque obraban en su poder múltiples denuncias pero no tenían las pruebas. La filmación no fue una casualidad, ellos sabían que eso sucedía, se propusieron filmarlo y lo lograron.

El otro aspecto preocupante lo constituye el hecho de que, hasta que no se presentó la denuncia con la filmación, y pese a que está absolutamente claro que hubo numerosos testigos de los hechos, y entre ellos el propio jefe de la fuerza, no hubo ninguna denuncia interna dentro de los cuadros castrenses, de manera que se involucre a la Policía Militar y se investigue algún presunto ilícito. Dicho de otra manera: si no lo hubieran denunciado con evidencias inapelables ante toda la opinión pública, todo esto se hubiera tapado y jamás se hubiera siquiera investigado.

Ahora, cuando los hechos son investigados, cuando los cuadros superiores tienen conocimiento de ellos, me siento con derecho a creer que se tomarán las medidas del caso, por lo menos hasta que me demuestren lo contrario. Dicho de una manera un poco paradójica, me preocupa menos lo que sé de las conductas inmorales de Tzáhal que lo que no sé. No lo sé yo y no lo saben las autoridades competentes que pueden y deben hacer para combatirlas.

Esa conducta es la síntesis de todo lo que se debe evitar y es el símbolo de nuestro mayor fracaso, el fracaso moral. Más de cuarenta años de ocupación han hecho lo suyo y han sido más fuertes que todos los buenos propósitos de los que creían que a nosotros no nos habrá de suceder. Cuando el finado profesor Yeshaiahu Leibovich pronosticaba enseguida después de la Guerra de los Seis Días en 1967 que eso precisamente nos habría de suceder, provocaba los ataques encendidos de quienes no le permitían que sospechara de esa manera que nuestros propios hijos serían capaces de conductas inmorales.

Ahora viene la parte de esta nota que está dirigida a todos los que se deleitaron con la filmación, y a todos los periodistas que la presentaron como ''una prueba de los fusilamientos'' que practica el ''ejército judío'' con los palestinos.
Es lógico que el disparo de un soldado judío a los pies de un palestino con balas de caucho, provocando una herida en el pulgar de su pie, tenga mayor difusión y provoque más denuncias morales que la glorificación de un sujeto, no judío, que asesinó a golpes a una niña de cuatro años. Es tan lógico como la liberación de centenares de árabes palestinos a cambio de un prisionero israelí.

No lo digo con ironía, creo que ustedes tienen razón. No se trata de un doble rasero. Ustedes, sencillamente, saben que nosotros somos superiores moralmente y por eso nos exigen lo que a otros no. Creo que es cierto y tienen razón. Somos superiores.
Tan superiores, que la denuncia de la conducta inmoral no provino de ustedes sino de nosotros, de una organización no gubernamental israelí y judía que se llama, y no por casualidad, ''Betzelem'', que quiere decir ''a imagen'', un nombre extraído de la Biblia hebrea, que dice que el hombre, todos los hombres, fue creado a imagen y semejanza de Dios.

Me parece bien que nos exijan pero no se hagan ilusiones: ninguno de ustedes es capaz de exigir como lo hacemos nosotros de nosotros mismos. Además, carecen de la mínima altura moral para exigirnos: esos periodistas italianos, por ejemplo, que de pura casualidad filmaron el cruel linchamiento de los dos israelíes en Ramala al comienzo de la segunda intifada, con un noble luchador de la libertad sosteniendo un pedazo de hígado en sus dientes y lanzando pedazos de cadáver desde el balcón, no sólo no pidieron saber qué castigo se les había propinado y si por casualidad habían sido arrestados los gloriosos combatientes antropófagos, sino que enviaron una carta de disculpas a la Autoridad Palestina, prometiendo que no volvería a suceder y que ellos son amigos y simpatizantes. De manera que permítanme sonreír si ahora dicen algo moralista en torno al pulgar herido del muchacho palestino.

La verdad es que nosotros, israelíes, vivimos en una permanente situación límite con muy poco margen de maniobra. Por un lado es evidente que somos una democracia que debe saber defenderse porque está siendo agredida, por el otro debemos cuidar que esa defensa no sumerja a la democracia que queríamos defender. Aquí no estamos como en España, contra un terrorismo amable de la ETA que avisa antes de hacer estallar una bomba. Si repetidamente ciudadanos árabes de Jerusalén cometen atentados terroristas, hay que limitar su accionar para defenderse. Pero esa es una medida que coarta libertades cívicas elementales.

Se me dirá que todo se podría solucionar si dejásemos de ser un país ocupante y estoy totalmente de acuerdo. Es más, tanto el Gobierno actual como la mayoría de la Knéset como la mayoría de la población israelí aceptan la creación de un Estado palestino en los territorios de Cisjordania, al lado de Israel. Es Ismail Haníe quien ha repetido, esta misma semana, que ''volveremos a Aco, a Haifa, a Ramla, a Yafo'' y de hecho a Tel Aviv.

Si en el lado palestino hubiese con quién hablar seriamente sobre una partición del territorio, cosa que rechazaron en 1947 y siguen rechazando, aunque menos vehementemente, también ahora, tendríamos una solución al alcance de la mano.
Pero no hay con quién hablar, y ustedes muchas veces proponen que renunciemos, de todos modos. Pero al borde del abismo nos resistimos a dar un paso al frente: si ustedes creen que nuestro suicidio es una solución, tendrán que acostumbrarse a vivir con el conflicto. El precio, lamentablemente, lo pagamos nosotros.
Fuente: Aurora - 25/7/2008.

8 comentarios:

eamonnmcdonagh dijo...

me encanta la nota y me gustaría pedirle a wainstein permiso de traducirlo al inglés y publicarlo
acá

http://blog.z-word.com/

¿me podrías pasar su mail?

slds

BuenaPrensa dijo...

Puedes preguntar por el email de Mario Wainstein aquí:

info@pazahora.net

o aquí
http://www.aurora-israel.co.il/contacto.php

Saludos!
BP

eamonnmcdonagh dijo...

thanks.

E

Urik dijo...

Increible nota. Me tome la libertad de traducirlo y publicarlo al Ingles en mi blog (con el debido credito).

Jorge dijo...

Artículo impecable. Alejado de la autocomplacencia no olvida poner, sin embargo, los puntos sobre las íes: Israel es un estado democrático con una sociedad sensible ante hechos crueles e inaceptables. Y se discute sobre ello. En el lado palestino parece haber cierta dificultad para poner coto a abusos, corrupción y crímenes. Las miserias del nacionalismo palestino y de sus hooligans necesitan deberían ser denunciadas por autores y analistas palestinos o árabes. Recibir con alegría una matanza de israelíes o ensalzar las brutalidades de un psicópata nacionalista no es el mejor camino para que podamos confiar en ellos.
Por cierto no carecería de interés comentar el episodio de la huída a Israel de 200 miembros de Al Fatah, perseguidos por sus "hermanos" de Hamás. No sé yo si no debería arruinar algunos prejuicios sobre la naturaleza del conflicto. Pero no tengan cuidado, no se recupera la vista fácilmente.
Un saludo
Jorge (España)

ferbr1 dijo...

Mirá qué linda noticia: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/08/04/internacional/1217865016.html

Seguro que siempre titulan así. Siempre ponen "un padre cristiano olvidó a su hija en el asiento trasero de su auto", siempre ponen "un padre español olvidó a su bebé en el centro comercial".

Saludos.

Andres dijo...

Wainstein tiene razon cuando afirma que no hay con quien hablar. No obstante, tambien es un sostenedor de que la unica solucion es una particion y creacion de un estado palestino por derecho y para que ellos se autogestionen y gobiernen. A partir de ese momento no tendran mas excusas, no habra mas ocupantes y deberan administrar su propio pais con todo lo que ello implica. Pero es que precisamente ese es el problema: los palestinos no desean un Estado porque en ese caso tendrian que hacerse responsables de todo lo que ello implica (empezando por la situacion de su propia poblacion y las cuentas millonarias de sus lideres) y no podrian seguir viviendo del cuento. Creo que esa fue la principal razon por la que Arafat rechazo la generosa oferta de Barak en el 2000. Dicho de otra manera: donde estan los caminos palestinos, colegios palestinos (no los que educan para la muerte), infraestructura palestina, hospitales palestinos, turismo palestino y todo lo demas que supuestamente deberia haber construido la Autoridad Palestina para su gente con los miles de millones de dolares que recibio de la comunidad internacional en calidad de donaciones?? (mucho mas que lo que recibieron los europeos en el Plan Marshal). Hasta el dia de hoy la creacion de un pais para los palestinos es asunto de Estado para todos los gobiernos de Israel (no importa si "halcones" o "palomas"). Pareceria ser que los israelies quieren un Estado palestino mucho mas que los arabes. Pero cuidado, el peor ciego es el que no quiere ver: ni el fundamentalista Hamas ni el debil Abu Mazen son socios creibles para una paz real, te lo dice hasta el mas "zurdo" de todos como Weinstein. De todas maneras el articulo no hacia referencia tanto a los temas politicos del conflicto como el tema mas basico y moral de todo esto, segun mi interpretacion personal parece como si Mario hubiera querido decir: "a veces hay que tener un poco de dignidad... vamos! si nosotros juzgamos a nuestros propios soldados por una bala de goma que le cayo en el pie a un palestino, por una vez en la vida ustedes juzguen a sus propios combatientes que le rompen el craneo a una nena de cuatro anios o se explotan en pizzerias, en vez de estar justificandolos siempre de la misma manera dogmatica con la que los periodistas extranjeros justifican siempre a los palestinos no importa lo que hagan". Es decir, en una situacion de guerra (no convencional, pero guerra al fin, incluso peor que una guerra tradicional), el Estado de Israel se comporta como una democracia casi ejemplar (en esa situacion dudo mucho que paises como Espania o Argentina fueran tan eticos como Israel), mientras que los palestinos aprovechan su aparente "debilidad" (ahi esta lo que dije del Estado y toda la responsabilidad que ello implica, aunque armas modernas no les faltan) para comportarse de la peor manera posible ante cada oportunidad que tienen de cometer un crimen.

Un saludo

lola dijo...

Andrés precisamente la gran base del problema es que los palestinos no quieren un Estado que exiga, responsabilidad. Bore este tema he leído un libro que seguro conoces : La tiranía de la penitencia / Pascal Bruckner.

Por otra parte, no conozco un Estado como Israel tan justo, y con tanto sentido de la dignidad. (He de decir que mi madre no es judía, por lo tanto yo tampoco).

En cuanto a lo que se comenta, sobre encontrar a alguien que dialogue por la parte palestina; soy muy escéptica, sólo fijaros en las declaraciones de Arafat desde Ramallah; y ahora Hamas en la Franja. Un saludo.

 
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