miércoles, enero 31, 2007

Izquierda Antisionista y Comunismo Israelí

En esta ocasión me permito mostrarles una perlita, un hallazgo casual en la red. Una entrevista con un dirigente del Partido Comunista Israelí (PCI). La entrevista completa la pueden ver aquí.
Mas allá del disenso o consenso ideológico que uno pueda taner con el comunismo como doctrina, o el disenso/consenso táctico-político que uno pueda tener con las agrupaciones y partidos que se reinvindican como comunistas, es interesante ver la enorme diferencia qu existe entre el discurso del Partido Comunista Israelí (PCI) y el discurso de muchos otros sectores de izquierda del mundo.
En parte de la entrevista a Efraim Davidi (miembro de la dirección del Partido Comunista Israelí), entre otras cosas menciona:

"Hay, lamentablemente, una fuerte demonización de todo el conjunto del Estado de Israel, sin distingos. Todo lo que muchos saben sobre materialismo histórico, materialismo dialéctico y lucha de clases parecería que no pueden aplicarlo para Israel, como si fuera de otro planeta. La condena a Israel en bloque, incluyendo a quienes luchamos contra el gobierno asesino de Sharon, es una condena reaccionaria. Los que llaman a la destrucción de Israel con lenguaje oportunista de izquierda, son antisemitas o agentes encubiertos de la derecha. Nosotros estamos por la autodeterminación de los pueblos. Eso vale para los palestinos, pero también para los israelíes. El pueblo de Israel existe: hay lucha de clases, sectores obreros antiburocráticos y fuerzas importantes de izquierda. Es una sociedad capitalista como cualquier otra, con explotadores y explotados. No es más creación del imperialismo que, por ejemplo, Panamá o Jordania, pero a nadie, salvo que estuviera loco, se le ocurriría decir hoy que esos dos países creados para satisfacer necesidades imperiales deben desaparecer. Nosotros no necesitamos que la izquierda mundial pida nuestra destrucción."

Interesantes palabras que provienen de un comunista de larga data, ¿no? Pues quizás estos muchachos de Rodolfo Walsh debieran escucharlo.

Pero sigamos con lo que dice Efraim Davidi:

"Nos oponemos al racismo de la derecha israelí, pero también rechazamos el antisemitismo clásico aun si viene de sectores presuntamente de izquierda"

Al respecto no puedo estar mas de acuerdo, como ya lo traté en algún que otro post. Creo que el link que dejé de RodolfoWalsh.org es bastante ilustrativo de este antijudaísmo de izquierda, ya que entre otras cosas menciona:

"¿Existe Israel? No, no existe el estado de Israel. O, más exactamente, lo que se suele creer que existe y que es un estado y que se llamaría el de `Israel’, eso no existe más que en la imaginación... [] ...Sí, hay una entidad detrás de eso, una entidad con personalidad colectiva difusa que posee un cierto grado de existencia y que constituye la sustancia que da corporeidad al mito del estado de Israel. Como no existe el estado de Israel, tampoco existe todavía un pueblo israelí, o de Israel... [] ...Si el pueblo israelí todavía no existe, no hay nada que sea el pueblo judío (o, si se quiere, pueblo hebreo o pueblo israelita). Hubo un pueblo hebreo en una remota antigüedad, aunque las noticias sobre esa tribu son más legendarias que históricas..."

Dejando de lado la disgresión respecto a la página de RodolfoWalsh.org, volvamos con extractos de la entrevista a Efraim Davidi, que menciona cual es la solución a este conflicto para el comunismo israelí:

"La única salida son dos estados verdaderamente soberanos, que se reconozcan mutuamente"

Esto contrasta bastante con los reclamos de la izquierda mundial de un Estado Palestino Laico y Socialista, o de un Estado Binacional. Pero veamos mejor algunos links de websites de izquierda.

En este texto titulado "Si, Israel debe desaparecer", se llama a la destrucción del Estado de Israel y la suplantación por un Estado Palestino, se cita a Mahmoud Ahmenidejad y se usan los adjetivos mas comunes que anteriormente se utilizaban para calificar a los judíos en general, y que hoy se aplica a los sionistas en general.

O pueden encontrar interesante este otro texto, esta vez del Partido Obrero (Argentina), donde se menciona una discusión en una charla-debate en los siguientes términos:

"uno de ellos [de los asistentes] tomó la palabra para desplegar el arsenal argumental típico de la propaganda israelí: “El derecho a la existencia del Estado de Israel”, “el Estado teocrático de Irán”, “la democracia israelí”, “el fundamentalismo islámico”, etc... [] ...Como respuesta al planteo, algunos panelistas señalaron que de ningún modo se pretendía negarle a Israel su “derecho a existir” y, menos que menos, sus palabras debían interpretarse como un apoyo al gran demonio del momento, el presidente iraní, que según la falaz propaganda occidental habría declarado que desea “borrar del mapa a Israel” y “negado el holocausto”... [] ...El profesor Rieznik... [] ...salió elegantemente del paso reivindicando en forma abstracta el “universalismo socialista” y el histórico rechazo del marxismo a los Estados nacionales, “se este israelí, argentino, uruguayo o cualquier otro”
[Nota de BP: sería interesante que el Partido Obrero salga a las calles a protestar con la consigna "Por la destrucción del falso Estado Genocida y Artificial de Argentina. Si quieren combatir los nacionalismos, perfecto, haganlo con todos los nacionalismos: no solamente con el nacionalismo judío, es decir, el Sionismo]. Naturalmente, la respuesta concitó el apoyo unánime de los asistentes, en especial del que había formulado el planteo pro Estado de Israelí momentos antes... [] ...El problema de fondo que campea cada vez que se discute el tema del “antisemitismo” y de la cuestión judía en general es, en efecto, el “derecho a la existencia del Estado de Israel”. No seré original al señalar que los socialistas, y buena parte de las organizaciones combatientes de la resistencia islámica, rechazaron siempre tal “derecho”."

Volviendo a la entrevista con Efraim Davidi, aquí el dirigente comunista nos cuenta con que sectores palestinos tienen tratos y con que sectores no tienen relaciones:

"En cuanto a eso de que no hay con quien hablar, viejo pretexto de la derecha israelí para no avanzar en las negociaciones, quiero subrayar que nosotros sí mantenemos relaciones con todas las fuerzas palestinas laicas, inclusive el Frente Popular para la Liberación de Palestina que lidera Hawatmeh... [] ...En cambio no mantenemos ningún contacto con los grupos confesionales, como el Hamas o la Yihad Islámica, ni con nadie que mantenga como objetivo la muerte de civiles inocentes."

Bueno, he aquí lo irónico de la entrevista. En primer lugar, deja entrever que el PCI no mantiene relaciones con grupos confesionales, con lo cual no tienen contacto ni dialogan con Hamás ni con Al-Fatah, las dos agrupaciones mas importantes de la vereda palestina. Tampoco dialogan con Yihad Islámica, otra agrupación de menor importancia. Solo mantienen relaciones con "agrupaciones laicas", es decir, con casi ninguna agrupación palestina, ya que la mayoría son islámicas, ya sean muy fundamentalistas como Hamás o (simplemente) fundamentalistas como Al-Fatah (con sus Brigadas de Martires de Al-Aqsa).

Peor aún, reconocen que mantienen relaciones con el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), grupo que si bien es de izquierda, sí a cometido muchisimos actos terroristas contra civiles.

Digo que resulta irónico porque pese a que argumenta que "eso de que no hay con quien hablar es un viejo pretexto de la derecha israelí", parece confirmarlo al comentar que el PCI no dialoga con Hamás ni con Al-Fatah...

Sin embargo sería interesante que los lideres de izquierda del resto del mundo comprendan que los grupos confesionales NO son aliados de la izquierda, y que simplemente usan a la izquierda como un apoyo político en una guerra que en vez de ser "revolucionaria" como fueron las proclamas de los sectores de izquierda en alguna época, es una guerra "involucionaria", en el sentido que involuciona, retrocede. No pretende "superar al capitalismo", sino "volver al feudalismo medieval", pero con "lenguaje de izquierda".

He aquí otra entrevista a otro lider del PCI, el docente Pedro Goldfarb, quien entre otras cosas menciona:

"En estos últimos tiempos, con la situación generada por los problemas con el pueblo palestino y la invasión al sur del Líbano, veo que en la Argentina hay un proceso de demonización del Estado de Israel, pero ciertas partes del Estado se siguen manejando en forma democrática, en lo que hace a la educación. Soy totalmente independiente de hacer lo que desee, y mis clases son dadas de tal forma de hacer pensar a los alumnos, que traten de fomentar dentro de sus cabezas un aspecto crítico de la situación... [] ...mi mensaje es ver la situación de una manera distinta, ya que la base que uso es hablar de la solución posible al conflicto que atañe hoy a Medio Oriente sobre la base del respeto a la soberanía de todos los pueblos bajo el lema de "Dos Estados independientes y soberanos para dos pueblos",
y hablando de Jerusalén Oriental como capital del Estado Palestino y Jerusalén Occidental como capital del Estado de Israel. Además, bajo ningún punto de vista escondo mi ideología política, todos saben que soy miembro del PCI y que en las últimas elecciones fui candidato a parlamentario."

Pues bien, espero que la gente de izquierda antisionista (es decir, la gente que niega el derecho del Estado de Israel a existir) que lea esto reflexione un poco, nada más.

Saludos,
Buena Prensa, Buen Mundo!

domingo, enero 28, 2007

Discurso de Izquierda

Es que hay veces que la izquierda se parece tanto a la derecha, que uno realmente no encuentra diferencias. Aquí les dejo el texto de un partido neonazi argentino. Noten como usa exactamente el mismo lenguaje y los mismos calificativos que la mayoría de la izquierda antisionista.

Saludos, Buena Prensa y Buen Mundo!
pd: agradecimiento a ElComandandante por la insipiración para este post.

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Nuestro Repudio a la Israel Genocida

El Consejo Directivo Nacional del Partido Nuevo Triunfo (PNT), desea hacer público su repudio absoluto al accionar criminal que viene desarrollando desde hace días el ejército y la aviación israelíes sobre los pueblos de Palestina y el Líbano.

Nadie debe sorprenderse de esta nueva embestida del régimen sionista, que es totalmente coherente con la política colonialista y genocida que aplicó desde 1948, año de la fundación del denominado "estado de Israel".

Tal como está explicitado en el mismo Programa de Gobierno del PNT y en innumerables documentos y manifestaciones de sus principales dirigentes, nuestro movimiento reafirma, una vez más, su apoyo activo a la lucha de Palestina por su definitiva Independencia y su solidaridad con la heroica resistencia árabe e islámica al imperialismo sionista y anglosajón en todo Medio Oriente.

También volvemos a señalar, por considerarlo un caso de usurpación colonialista sobre una tierra ajena -que en nada se diferencia de situaciones como la usurpación británica sobre Malvinas y Gibraltar-, que el Partido Nuevo Triunfo no reconoce la existencia de la entidad sionista, autodenominada "Israel". Desde la misma creación de nuestro Partido, somos firmes sostenedores de la ruptura de relaciones con ese engendro faccioso, y hemos denunciado en forma permanente la escandalosa injerencia que los voceros y representantes de "Israel" tienen y han tenido desde hace décadas en nuestro país, llegando a manejar como títeres a presidentes, jueces y funcionarios políticos.

Lamentablemente, los hechos vuelven a darle la razón a nuestro movimiento y a la histórica posición que siempre ha levantado el patriotismo nacionalista. Nos parece auspicioso el tardío pero positivo despertar de otros sectores políticos, hasta hace poco aliados del sionismo internacional, que hoy parecen comprender la verdadera naturaleza del enemigo de los pueblos libres.

Si hubiera un gobierno auténticamente soberano en Argentina, llamaríamos a nuestros mandatarios a la ruptura de relaciones con "Israel" y a la expulsión inmediata de su insolente embajador. Pero sabemos que los acuerdos celebrados esta semana por Kirchner con el Congreso Mundial del sionismo, disimulados con algun floreo verbal para los medios adictos, hace impensable esta posibilidad.

El Partido Nuevo Triunfo, que aún soporta una injusta y arbitraria proscripción electoral por su insobornable determinación de luchar en defensa de la Patria, saluda el valor extraordinario de los combatientes del Líbano y de Palestina, se une al dolor de sus pueblos, y espera que muy pronto los enemigos de la humanidad y sus aliados reciban el condigno castigo por tanta sangre inocente.
Buenos Aires, 20 de julio de 2006.
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lunes, enero 15, 2007

Preguntas y Respuestas

He aquí un ejemplo de una discusión respetuosa sobre el conflicto Arabe-Israelí.
Subo ambos textos porque, además de ser muy interesantes, creo que se ve reflejada la esencia de lo que desde este blog se intenta hacer. Dialogar.

Buena Prensa, Buen Mundo!
Texto1: Dudas sobre Israel, por Felipe Gimenez Perez
Texto2: La verdadera pregunta y sus respuestas, por Gustavo Perednik en respuesta al texto1
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Dudas sobre Israel
Felipe Giménez Pérez
Se formulan unas cuantas dudas a las observacionesde Gustavo D. Perednik sobre el presunto antisemitismo europeo
En España el profesor de filosofía Gabriel Albiac defiende a machamartillo la causa del Estado de Israel en sus columnas de El Mundo y en Libertad Digital. Todos conocemos sus afirmaciones en defensa de Israel y sus ataques al antisemitismo europeo y de una cierta izquierda que apoya siempre a la OLP.
Ciertamente, sus argumentos son muy convincentes, pero cuando uno lee un poco de historia contemporánea del siglo XX las cosas no parecen ser así de claras como Albiac defiende.
Quisiera plantear unas cuantas dudas a las observaciones que nuestro colaborador de Israel, D. Gustavo D. Perednik ha formulado a propósito del presunto antisemitismo europeo y por consiguiente de la simpatía europea hacia el Islam y hacia Arafat como gran terrorista y hacia los palestinos como empecinados tercamente en destruir el Estado de Israel.
Ciertamente, me inclino a pensar que Arafat en Camp David rechazó las ofertas de Israel que eran razonables y justas y ahí se vio que sus objetivos no son formar un Estado palestino yuxtapuesto al Estado de Israel sino eliminar el Estado de Israel y establecer sobre sus ruinas el Estado Palestino con el que sueña desde hace tantos años. Ello supondría volver a antes de 1948. Creo que no hay punto de retorno. Eso debiera quedar claro para los palestinos o para los árabes en general. De todos modos quisiera hacer ahora de abogado del diablo y plantear mis objeciones a nuestro articulista de El Catoblepas. Hay cosas que no terminan de estar claras para mí a juzgar por los hechos transcurridos durante el siglo XX a propósito de la fundación del Estado de Israel.

Me gustaría que me indicase qué afirmaciones que vienen a continuación son verdaderas o falsas y que se discutiera a partir de lo que voy a exponer.

El conflicto de Palestina empezó a principios del siglo XX, cuando se planteó la reivindicación sionista, es decir, nacionaljudía, de Palestina y se emprendió una colonización organizada del país por inmigrantes judíos. Los sionistas pretendían crear allí un Estado que «debe ser tan judío como Inglaterra es inglesa», según palabras del después presidente de Israel y antes presidente durante muchos años de la Organización Sionista Mundial, Chaim Weitzmann.

El propósito de crear tal Estado era ya peculiar, porque la población judía que debía alcanzar su independencia nacional en él no se hallaba en el lugar de la pretendida fundación estatal. Había que inventar el Estado judío. Ocurría que Palestina ya estaba habitada previamente. Desde un principio los árabes que habitaban en Palestina iban a constituir un obstáculo a la pretensión sionista de crear un Estado judío en virtud de su mera presencia física en el lugar.
El proyecto sionista de establecer la soberanía judía en Palestina cambió también la relación de los judíos asentados ya allí con respecto a los árabes mayoritarios. La consecuencia de la pretensión de crear en este territorio un Estado nacional judío sería que la población árabe existente quedaría en minoría. Ninguno de los grupos establecidos en el lugar, y mucho menos una mayoría arraigada desde hacía muchos siglos en el país, como la población árabe de Palestina, podía someterse voluntariamente a semejante proyecto. Y menos aún cuando, como en Palestina, la población inmigrante tenía que apropiarse, como premisa de la creación de una mayoría, de las condiciones materiales para la fundación del Estado nacional judío. Se trataba, sobre todo, del suelo, del territorio en el que se levantaría el Estado nacional. Para consagrar este suelo como posterior territorio israelí, había que ocuparlo inmediatamente con judíos. Pues sólo la colonización con hombres del grupo nacional garantizaba que el suelo de palestina pudiera transformarse en un territorio israelí habitado por personas de nacionalidad judía. Si no se lograra, la nacionalidad judía podría tener entonces el poder estatal en sus manos, pero este poder se vería en entredicho una y otra vez al seguir aferradas al suelo las personas de nacionalidad árabe y negar con su mera presencia el pretendido carácter judío del Estado.
La compra y colonización del suelo eran, pues, desde un principio las condiciones para la creación de un Estado nacional judío en Palestina. Pero de este modo se determinaba ya la forma en que iba a transcurrir el conflicto: había que vincular al suelo colonos judíos y había que impedir que ese suelo pudiera ser comprado de nuevo por los árabes. Esto se consiguió sobre todo, haciendo que la organización sionista para la compra de tierras, el Keren Kayemeth Leisrael (KKL) prohibiera expresamente a los judíos enajenar el suelo adquirido. Se convierte en propiedad nacional. Esta reglamentación mantiene su validez jurídica en el actual Estado de Israel si no me equivoco.

Según Menahem Usshiskin, destacado sionista y antiguo director del fondo de tierras, el KKL, hay tres posibilidades de adquirir tierras: «Por la fuerza, esto es, por la conquista bélica, o dicho en otros términos, robándoselas a sus propietarios; por compra forzosa, es decir, por incautación de la propiedad del suelo recurriendo a la fuerza del Estado; y, finalmente, por compra con el consentimiento del propietario. ¿Cuál de estas posibilidades está a nuestro alcance? El primer camino no es viable, carecemos de poder suficiente para ello. Esto significa que debemos tomar el segundo y el tercer camino». Antes de la fundación del Estado de Israel, hasta el año 1947, la organización sionista había adquirido solamente 1734000 dunam, o el 6,6% del suelo palestino.
Estas leyes que prohíben la enajenación del suelo judío hacia los no judíos siguen en vigor actualmente.

Otro punto importante es la creación de la central sindical sionista, la Histadrut. Sólo aceptaba trabajadores judíos. Zvi Sussmann califica esto de «discriminación institucional».

Un destacado dirigente socialista sionista afirma lo siguiente «Tuve que discutir con mis amigos sobre el socialismo judío (en Palestina), tuve que defender el hecho de que no se aceptase a ningún árabe en mi sindicato, la Histadrut; de que vigilásemos las plantaciones fruteras para evitar que los trabajadores árabes encontrasen trabajo; de que echásemos gasolina en los tomates árabes; de que atacásemos a las mujeres judías y destruyésemos los huevos árabes que habían comprado; de que saludásemos alborozados los fondos nacionales judíos que enviaba Hankin (un comprador de tierras sionistas) a Beirut para comprar la tierra de los terratenientes ausentes y expulsar de ella a los fellagas árabes; de que estuviese permitido comprar miles de dunam a los árabes, pero prohibido vender un solo dunam judío a un árabe... No era nada fácil explicar todo esto». Creo que hoy en 2003 sigue sin resultar fácil el explicarlo o el justificarlo.

Israel no puede librarse de este pecado original ligado a su nacimiento por las siguientes razones: Israel no se considera el Estado de sus ciudadanos, es decir, el Estado de los judíos y árabes que viven en él, sino el Estado judío, el Estado de los judíos, del pueblo judío, que en su inmensa mayoría no vive en el país.

A esto se suma otro factor que hace obligatoria la ocupación de tierras en Israel: pese a la creación del Estado israelí, el Estado judío, con su minoría árabe de un 17% aproximadamente, carece de fronteras fijas, de un territorio definido, en una región que tiene un carácter marcadamente árabe.

Los privilegios constitucionales de los inmigrantes judíos y de su población judía como tal significan de por sí una discriminación de los ciudadanos árabes de Israel y suponen un rechazo estructural del principio de igualdad ante la ley de los ciudadanos, tal como se presupone en una democracia burguesa.

Con la confiscación de tierras árabes se pretende dividir las zonas homogéneas de colonización árabe mediante la instalación de asentamientos judíos.

La resistencia de la población árabe a estas confiscaciones llevó el 30 de marzo de 1976 a huelgas generalizadas y boicots que las autoridades israelíes reprimieron sangrientamente. La fecha, conocida desde entonces como el «Día del Suelo», marcó un hito para los árabes de Israel, que hasta ese momento reivindicaban el reconocimiento pleno como ciudadanos israelíes: desde entonces se conciben sobre todo como palestinos.

Por todo lo anteriormente expuesto quisiera que nuestro colega D. Gustavo D. Perednik desmintiera o confirmara tales afirmaciones desfavorables para la causa judía. Quisiera creer que todo lo anteriormente expuesto es falso y que Israel tiene razón, pero si no es así, debemos ser escépticos y admitir que algunas veces Israel tiene razón y que otras no es así.
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Como han visto, es un texto respetuoso, aparentemente bien fundamentado y con criticas concretas. Veamos entonces la respuesta de Gustavo D. Perednik:

La verdadera pregunta y sus respuestas
Gustavo D. Perednik
Respuesta a las dudas que sobre Israel formula Felipe Giménez

La verdadera pregunta

Con mucha altura Felipe Giménez Pérez ha planteado dudas que representan a una buena parte de la opinión pública europea. Me permito responderlas desde un análisis de su perspectiva.
Me resulta útil comenzar agradeciendo la bienvenida que me dio Fernando Genovés en su columna, porque me sorprendió su conjetura de que la voz judía podría suponerse harto presente en España. De mis frecuentes visitas y conferencias en este país, mi impresión es diametralmente opuesta. La voz que impregna los medios españoles, su vida cultural y su «corrección política» no es la judía sino precisamente la antijudía. Rara vez puede leerse o escucharse en medios masivos españoles una palabra comprensiva de Israel.
Esa influencia también se percibe en el texto de Giménez Pérez, a pesar de su visible buena disposición para con el pueblo judío, y a pesar de que atenúa sus cuestionamientos presentándolos como los del «abogado del diablo».
Sin embargo, para hallar la injusticia de sus argumentos, basta con ponerlos en un plano relativo. Israel no es una entelequia ni un concepto abstracto. Es un Estado, uno de los casi doscientos de este planeta, pero curiosamente el único al que persistentemente se le revisa el «pecado original» de su concepción, como si el resto de los doscientos países hubieran sido paridos virginalmente.

Seamos directos: ¿Hay algún país que no padezca pecados originales? ¿La expoliación de España en las Américas, o el robo de las tierras a los indios americanos por parte de todos los modernos Estados de América, no son pecados? El comportamiento colonial de los países europeos en el Tercer Mundo, que les permitió acumular las fortunas que los hicieron poderosos, ¿no son pecados?

¿Cómo han nacido Jordania o Arabia Saudita? ¿No son creaciones pecaminosas de los imperios modernos? ¿Ha revisado el autor los orígenes de los otros Estados, acompañados en general por agresiones e injusticias?

¿Por qué está Europa empeñada en hurgar solamente los pecados de Israel, un diminuto país que, a diferencia de todos los demás pecadores, era indispensable para salvar millones de vidas de las garras europeas? ¿No cabe preguntarse por qué los defectos de Israel son magnificados con lupas y las vilezas de sus enemigos (y del mundo entero) son salteadas o aun aprobadas?

La respuesta

Los europeos tienden a creer que el motivo de su enfermiza obsesión con Israel es su humana solidaridad con el oprimido pueblo palestino. Pero esa fingida solidaridad tiene un doble mentís. Primeramente, que de entre centenares de pueblos carentes, sólo los palestinos despiertan la solidaridad europea. Segundamente, que toda vez que los palestinos sufren por culpa de otros regímenes (Jordania, Kuwait, Arafat) no hay protestas ni lamentaciones. Sólo cuando puede acusarse a Israel (aun indirectamente, como en el caso de Sabra y Shatila) hay furibunda empatía.

El núcleo de la verdad es que Europa necesita repetirse a sí misma que Israel es victimario. Así aplaca sus propias culpas por la inmisericorde destrucción del pueblo judío que viene perpetrando durante siglos.

Por ello nos acusan siempre. Por ello Giménez, aun con buena voluntad, no puede superar la necesidad de inspeccionar en Israel (y sólo en Israel) para revelar pecados de nacimiento.

No hay creaciones humanas perfectas; Israel tampoco lo es. Pero cuando de los doscientos Estados a disposición para el análisis crítico, Europa concentra su cuestionamiento privativamente en la legitimidad de Israel, sus preocupaciones morales resultan sospechosas. Vamos a los hechos.

La tierra de Israel fue independiente sólo cuando la poseyó el pueblo hebreo. Este fue despojado de su tierra por la fuerza, y nunca renunció a ella. No existe otro pueblo que haya mantenido por su tierra una incesante fidelidad de más de tres milenios. Y presencia constante. Siempre hubo comunidades de judíos en Israel, aun en los largos períodos durante los que los imperios de turno lo habían prohibido expresa y estrictamente. Importantes comunidades se restablecieron en Jerusalén y en Tiberíades desde el siglo noveno.
El sionismo, como aspiración de retorno y de reparar una injusticia histórica, es milenario. Lo expresaron tanto judíos religiosos (Maimónides o Najmánides, quien se radicó en Israel en el siglo XIII) como irreligiosos como Baruj Spinoza, quien en 1670 declaraba que los judíos recuperarían Israel.

Lo que se produjo en el siglo XIX fue la politización del sionismo, tal como le ocurrió al resto de los movimientos nacionales (aunque en el caso de los judíos acuciaba la urgencia de una solución a su problema nacional, ya que la incansable crueldad europea arreció con mayor fuerza y saña). La urgencia del pueblo judío por recuperar su tierra fue una carrera contra el tiempo... en la que llegó tarde.

Y destaquemos que aunque el pueblo judío era consciente de sus derechos históricos sobre toda la tierra de Israel, siempre estuvo dispuesto a contentarse con sólo una pequeña parte de ella. Estuvo listo a recuperar con alivio aunque más no fuera un territorio cien veces más pequeño que España, un rinconcito en este planeta al que poder volver a llamar finalmente patria, y dejar de ser perseguido. Renunciaba al todo para lograr un poco, por la premura que imponía que miles y miles de judíos fueran asesinados. El nadir de su martirologio llegó en la Segunda Guerra Mundial, cuando uno de cada tres judíos fue asesinado.

Me pregunto: ¿No es este todo esto suficiente para despertar mayor comprensión para con los «pecados» de Israel, para mirarlos con menor rigor del que aplicamos a los pecados de todos los demás países del orbe?

Agréguese que desde el comienzo la idea fija de Israel fue tender una y otra vez su mano de paz a los árabes. Se cansó de proponerles por todos los medios, hacer juntos del desierto un vergel, construir una tierra cuya prosperidad iba a beneficiar a los dos pueblos. Algunos de los árabes, respondieron al llamado. El Emir Feisal de Hejaz firmó en 1919 un tratado con la Organización Sionista Mundial, que preveía la convivencia en paz de los dos pueblos en un Estado hebreo renacido que traería beneficios a sus ciudadanos de todas las etnias y religiones. Pero el sufrido pueblo árabe terminó una vez cayendo presa de los líderes más fanáticos y sanguinarios, y las voces de los que deseaban crear en paz, fueron ahogadas en sangre.

La verdad demográfica

Vayamos a las cifras, que son la preocupación fundamental del texto de Giménez, y el núcleo de la deliberada ignorancia europea sobre la cuestión. Los diversos imperios que la gobernaron les habían prohibido a los judíos regresar a Palestina, porque sólo ellos tenían aspiraciones independentistas en el territorio. Cuando a pesar de las trabas, los judíos revivieron su audacia y comenzaron a regresar a la tierra de Israel en gran escala (1882) moraban allí (junto a algunos miles de judíos) unos doscientos mil árabes. Éstos no tenían ni identidad nacional ni cultura distintivas. Apenas vieron asomar los primeros frutos de la inmigración israelita, los empobrecidos árabes de los países vecinos respondieron a la obra creadora del sionismo: comenzaron ellos también a encaminarse a la entonces Palestina, precisamente porque el arribo de los judíos traía nuevas opciones de trabajo. No había pueblo palestino. No lo hubo hasta bien entrado el siglo XX.

Hasta hoy mismo puede verse en la práctica los beneficios que a los árabes les trajo el renacimiento de la patria hebrea. Es irrefutable que los árabes gozan de mayor prosperidad en Israel que en cualquier país árabe. Y no hablo sólo de nivel económico o cultural. En Israel hay parlamentarios palestinos, jueces palestinos que actúan sin temor, partidos políticos palestinos, diarios y radios. De hecho, es el único país del mundo en donde árabes como grupo exhiben tanta libertad. En ningún país árabe pueden ejercerla.

¿Que la situación podría mejorar? Por supuesto. Pero comenzar por criticar a Israel para que se corrija, y omitir las flagrantes violaciones de derechos humanos en el resto del mundo, sobre todo en el mundo de los enemigos de Israel, es a todas luces sospechoso. Resulta de una acendrada obsesión contra lo judío. Contra la cultura judía, la vitalidad judía, el país judío. Saltear ese dato no mejora la situación.

Los judíos no despojaron a ningún pueblo. La mayor parte de la tierra era estatal. Y el Estado moderno, eran los imperios otomano y británico. Los judíos vinieron a trabajar la tierra, no a desposeer a nadie. Construyeron sus kibutzim, sus aldeas colectivas, su agricultura de avanzada, sus universidades. De todo ello se vieron beneficiados también los árabes, a quienes sus líderes ofrecían sólo las alternativas de bombas, muerte y odio.

El conflicto de Palestina no comienza con la llegada de los judíos, como arguye Giménez Pérez, sino con el rechazo de los líderes árabes.

La guerra la desata el agresor. Esos mismos líderes nefastos que no se opusieron al imperio colonial, sí descargaron su ira contra un puñado de necesitados que venían a trabajar el desierto porque en Europa los trataban como un virus, y porque sabían que esa tierra les pertenecía por legítimo derecho histórico. Y Europa alentaba al agresor.

El tema central

El conflicto del Medio Oriente es la historia de una violencia terrorista que tiene un perpetrador muy concreto. Una guerra entre una parte que fue agredida desde el comienzo y se defiende como puede, y está dispuesta a renunciar a algunos de sus derechos en aras de la paz, y la otra intransigente que mata sin discriminación y celebra aun el asesinato de niños.

Por supuesto que la parte agredida comete y cometió errores. Bien concluye Giménez con que Israel no siempre tiene razón. Nadie tiene siempre razón. Pero uno no debería comenzar a juzgar una situación por medio de ensañarse con la víctima.

Ignoro quién es el autor judío al que cita Giménez. Como pertenezco a un pueblo democrático, estoy habituado a que abunden escritos de judíos desde todas las posiciones imaginables. Pero en rigor habla muy bien del sionismo que cuando se deban mencionar ejemplos reales (y no mitos) de la vileza de Israel, lo que se traiga a la memoria es que había inmigrantes judíos que rompían huevos y envenenaban tomates.

En funesto contraste, el movimiento nacional árabe-palestino, apuntó y apunta deliberadamente a matar mujeres y niños. Se alió con Hitler. Fue iracundo. Exaltaba la lucha genocida del fundamentalismo islámico (que es una forma violenta de expansión imperialista).

No hay países perfectos. Pero a Israel le asiste la razón de ser la víctima de regímenes atroces.

Y a la mayoría de los españoles (Felipe Giménez incluido, aun como «abogado del diablo») les cabe el pecado original de buscar con lupa las fallas de Israel y saltear los horrores que perpetran sus enemigos, que es un modo de alentarlos en su embate genocida. Y de azuzarlos con el mito del «pueblo despojado» que es moneda corriente en Europa.

Giménez señala la discriminación insita en la Ley de Retorno israelí, que privilegia la inmigración judía por sobre la no-judía. Otra vez, establezcamos una perspectiva relativa. ¿Hay algún país en el mundo que no ejerza esa discriminación? Si yo quisiera inmigrar a España ¿no me facilitaría mis derechos descubrirme nieto de españoles? Del mismo modo, ser judío significa para Israel ser descendiente de los poseedores de esta tierra. Que el momento de esa posesión haya sido remoto, no debilita el reclamo histórico: lo fortalece. No se trata de que hace dos mil años los judíos poseyeron Judea, sino que durante dos mil años fueron el único pueblo en reclamarla como propia.

Otra vez, Giménez menciona las leyes de propiedad de tierra en Israel, que determina que nadie es verdadero propietario de la tierra, sino el ente de forestación. Son leyes muy humanistas que han permitido hacer del desierto un oasis agricultor. Pero Giménez no se detiene en logros sino en pecados. En contraste, no ha revisado las leyes de tierras de ningún otro país. Se habría enterado que la ley de Jordania (uno de los más moderados de entre las naciones árabes) pena explícitamente con la muerte a quien venda tierra a judíos. Habría descubierto que los judíos tienen expresamente prohibida la entrada a Arabia Saudita y a otros países, aun como turistas. ¿Por qué entonces poner el dedo acusador contra Israel? ¿No puede reconocerse aquí nuevamente la obsesión europea?

Preveo a algunos de mis contradictores, que espero mantengan la altura de Giménez. Me espetarán que eludo el tema. Que lo que se espera de mí es que explique a Israel, no que muestre cuán feo es el mundo. Pero ése es el quid. No me avengo a que Israel siempre deba explicarse y defenderse desde el banquillo de los acusados. Que la Bélgica que arrasó el Congo, la que ni siquiera juzgó a sus criminales nazis, en este mundo de ayatolas y tiranos, haya elegido para incriminar sólo al Primer Ministro judío. Que la cínica Europa acuse, e Israel siempre deba defenderse. Pues no lo acepto.

Me recuerda a un rector universitario que en la década del veinte sugirió que se redujera el número de judíos admitidos a la universidad, debido a que «se copian en los exámenes». Cuando alguien le replicó que los cristianos también se copian, el rector se despachó impávidamente: «¡No me cambie el tema! Estamos hablando de los judíos».
Bueno, amigo Giménez, permítaseme cambiar el tema.

viernes, enero 12, 2007

El Yihad

Tuve la suerte de encontrarme con este texto en una web llamada Islam para Todos. El texto basicamente habla del concepto de Yihad y aquí se puede ver claramente la trasgiversación (voluntaria o involuntaria) que se efectúa. Digo trasgiversación porque mas allá de lo que el concepto de yihad implique para el Islam, el texto no puede estar mas alejado de la realidad en lo que se refiere a conexión con el mundo real. Describe un Islám que no existe, y el analisis de las palabras aquí vertidas muestra que éstas no resisten ninguna contrastación con lo que ocurre en los Estados Islámicos en general.
Hasta que no se reconozca de los propios medios islámicos que indudablemente existe un problema con el fundamentalismo islámico, entonces poco se podrá solucionar.
Aquí les dejo el texto con comentarios míos entre corchetes y con un BP antepuesto y en rojo, así [BP: comentario de ejemplo]


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EL YIHAD
La palabra Yihad significa "esfuerzo, lucha", y es el fundamento mismo del Islam. Algunos autores lo consideran el sexto pilar, pero en realidad es el cimiento sobre el que se asienta todo el Din. Al contrario de la mentalidad imperante que entiende la religión en términos de paz espiritual, el Islam propone la acción como vía hacia la realización a los que aspira. El mito de la paz espiritual tiene su historia. Cuando Ghandi predica su credo de la no-violencia introduce en Occidente el ideal de la religiosidad oriental basada en un concepto pasivo de renuncia a todo lo mundanal. Esto sirve, sin lugar a dudas, a los objetivos del Imperialismo. [BP: llama la atención que el Islam ha logrado aliarse con sectores de izquierda y marxistas, que deberían ver en el Islam un "opio del pueblo", unicamente mediante la manipulación del lenguaje. Hablando de Imperialismo, Colonialismo, etc., logran acercarse a grupos con los que teóricamente no debieran compartir ninguna lucha.] Algo parecido ya había sido ensayado durante siglos por la propia Iglesia cristiana, pero sin convicción alguna, debido a su propia historia. Se intentó convencer de lo mismo a los musulmanes insistiendo sobre su proverbial fatalismo, tan conveniente en momentos en los que eran sometidos a toda suerte humillaciones. Se lleva al paroxismo del mito la figura de Ghandi: gracias a su política de no-acción y no-violencia, habría logrado la independencia de su país, liberándolo de las garras inglesas. Es mentira. Llevaban los musulmanes siglos luchando contra la dominación británica en la India hasta agotarla. Pero le interesaba más a las autoridades coloniales entregar el país a un "pacifista", asegurándose de este modo la lealtad y obediencia de la ex-colonia. Lo mismo se haría en todos los territorios, prácticamente todo el mundo, ocupado por los europeos. El mito convenció fundamentalmente a los propios occidentales, que empezaron a mirar con admiración hacia un Oriente ancestral donde aún funcionaba la práctica de ofrecer la otra mejilla al enemigo.

El Islam era otra cosa: oponía una resistencia enconada a la ocupación de sus tierras. Ahí donde había musulmanes , el colonialismo conquistaba cada palmo de tierra a base de fuego y sangre, incluso una vez "pacificado" el país, los colonos debían permanentemente estar en alerta. No podían reconocer el origen de ese espíritu de lucha con el que los "indígenas" defendían decididamente sus casas y familias, eran incapaces de comprender qué mecanismos se ponían en marcha aglutinando a pueblos enteros más allá de estructuras organizadas y Estados. Faltos de explicaciones, se justificaron recurriendo al tópico oportuno del sanguinario fanatismo musulmán. [BP: observen de que forma sutil logra el autor descalificar cualquier crítica al evidente y real fundamentalismo islámico. Razona del siguiente modo: "no hay fanatismo en el Islam. Simplemente los Occidentales tienen una incapacidad mental para entendernos, y fruto de esa incapacidad denominan Fanatismo o Fundamentalismo a lo que no pueden explicar..." Perdón, pero efectivamente no puedo explicar a los hombres bomba si no es bajo el epiteto de fundamentalismo. A mí esto me parece fundamentalista. Y esto2, y esto3] Este "análisis" conoció un inmediato triunfo, y legiones de expertos se pusieron a estudiar el fenómeno. Era necesario descubrir las fuentes del problema para atajarlo. Era imprescindible desprestigiar el Islam ante cierto auditorio occidental que empezaba a criticar los genocidios que se perpetraban en nombre de la civilización. El mito de la barbarie musulmana servía a todas las causas: justificaba el fracaso de los misioneros, que no lograban evangelizar a los "testarudos moros"; justificaba las masacres de los militares, que no hacía sino defenderse de tribus salvajes que se negaban a ser pacificadas y recibir los dones de la civilización mundial; tranquilizaba las conciencias en Europa, sobre todo la de sus banqueros. Y había que desacreditar el Islam ante los propios musulmanes, había que desarraigarlos para hacerlos inofensivos. Se insistió hasta la saciedad en lo del fanatismo, y toda la historia del Islam fue interpretada bajo la luz de esa clave. [BP: ¿entonces concluímos que el fanatismo islámico no existe y que es todo un invento de Occidente?]
Había que explicar, entre otras cosas, cómo había podido difundirse el Islam entre pueblos tan distintos. Sólo la sed de sangre, connatural al Islam, arrastrando en pos de sí a naciones bárbaras deseosas de botín, pudo reclutar ejércitos con los que conquistar el mundo. El triunfo se debió a la crueldad, el asesinato y la humillación. Los vencidos se hacían musulmanes bajo terribles presiones o para librarse del pago de impuestos. Es suficiente leer cualquier manual de uso en las escuelas para descubrir la pervivencia de estas tonterías. En estas creencias hemos sido educados. El Islam es sinónimo de "Guerra Santa".... [BP: si rechazas la hipotesis de que el Islam se expandio mediante la guerra, sería bueno que se proponga una hipotesis alternativa acerca de como se ha logrado semejante espectacular expansión del Islam. Por otra parte, en una actitud paranoide hace parecer que la explicación que se le da a la expansión del Islam sea una argumentación que se aplica sólo al Islam, cuando en realidad todos sabemos que el cristianismo se expandió en algunos momentos de una forma similar: cruzadas, conversiones forzosas, expulsiones, inquisición, evangelización de pueblos aborigenes americanos, etc.]
Lo que sucede en realidad, lo que está en el trasfondo de todo, es que la incomprensión y el interés funcionan creando mentiras a las que aferrarse. El Yihad, núcleo central del Islam, se transforma en el mayor de los peligros. No pudiendo ser interpretado según los modelos asumidos como propios de la espiritualidad, es frontalmente combatido. A los musulmanes, cuando se defienden, se les acusa de agresividad, terrorismo y violencia, y como el Islam les ha inculcado esa necesidad imperiosa de rechazar las imposiciones, es el responsable directo del fanatismo que impide a los "nativos" absorber la única civilización posible, Occidente. [BP: nadie habla de absorver o asimilarse. Si de ser tolerante, saber convivir y coexistir. No es mucho, pero a algunos les parece demasiado. Ver aquí1, aquí2 y aquí3.] Hay tanta hipocresía en esto que es difícil analizarlo con sangre fría: ¿Cómo aceptar sin más los crímenes que se han cometido tras el escaparate de la bondad europea? Se ha masacrado a pueblos y después se ha dicho, claro, que eran unos salvajes. [BP: esto es verdad, pero eso no implica que muchas de las practicas (atención: digo practicas en referencia a la forma en que se practican, no es algo intrinseco al Islam) islámicas actuales son efectivamente incompatibles con los Derechos Humanos y pueden ser calificadas como "salvajadas".]

El Yihad es la respuesta del Islam a todo intento de someter a los musulmanes a cualquier esclavitud. [BP: que me dices de ésta esclavitud? Las mujeres en el mundo islámico gozan de muy escasas libertades. Ni hablar de los homosexuales. ¿Y que tal con la Yihad que efectúan los musulmanes shiitas contra los sunnitas, y viceversa?] Es el esfuerzo individual y colectivo que debe emprenderse contra las agresiones. El Islam entiende que la vida y la dignidad están por encima de todo, y deben ser defendidas como causa que se antepone a todos los intereses. [BP: ¿y entonces por qué la Shahada (el terrorismo suicida) esta instigado desde las Mezquitas? ¿Por que tanta cultura instigando al suicidio, camuflandolo de "martirio"? He aquí la respuesta fundamentalista islámica al tema "Give Peace a Chance" de Lennon] El Yihad tiene un valor supremo: cuando un musulmán lucha por su tierra, está luchando por Allah; cuando combate por su gente, está haciendo un "préstamo" a causa de todos los oprimidos : la injusticia es enemiga del Din, cualquiera que sea su forma. El tirano es el verdadero Taghut, el ídolo a combatir, el demonio contra el que se ejerce el exorcismo del Yihad. Esto, que puede parecer ideal, es una constante en la historia del Islam.

Los musulmanes aspiran al Salam, a la paz que es esencia del Islam. El Salam no es la propuesta de un pacifismo hipócrita. El pacifismo que predica Occidente, por sanas que sean las intenciones de la gente normal, es todo menos un verdadero deseo de diálogo entre las culturas; es un arma arrojadiza con la que se exige a los pueblos del tercer mundo la más absoluta de las sumisiones. [BP: nuevamente, mezclando pacifismo, guerra y tercermundismo consigue confundir a alguna izquierda que hace tiempo perdió el rumbo. Se llama manipulación del lenguaje.]
En la actualidad, el Islam sufre el ataque de enemigos emboscados en muchos frentes: el peor es el de los Estados surgidos tras las independencias formales, Estados concebidos para ejercer el mismo papel coercitivo contra los pueblos musulmanes y servir a intereses extranjeros [BP: otra buena forma de mezclar. Tomando como referencia el analisis marxista del Estado, que concibe al Estado como un instrumento de clase, trasgiversa nuevamente los significados y lo vuelve al Estado como un instrumento anti-musulmán. Aparte del comentario xenofobico de los "intereses extranjeros", ignora el hecho de que todos los Estados Musulmanes surgieron recientemente tras independencias formales (me pregunto: ¿qué Estado no surgió tras una indepenencia formal?). ¿Serán estos Estados Musulmanes instrumentos coercitivos contra el mismo pueblo musulmán? Yo creo que sí, pero no creo que haya sido la intención del autor llegar a esa conclusión]. El Islam estará siempre fuera de los mecanismos que Occidente invente para dominar a los seres humanos. Eso es lo que es connatural y por ello el Yihad formará parte del entresijo más íntimo de los musulmanes. Esa rebeldía brota de modo natural de la idea clara de que Allah es Uno y sólo Él es el Señor de los Mundos. [BP: el judaísmo y el cristianismo también son monoteístas. En el judaísmo está casi la misma frase: "Adonai Eloeinu, Adonai Ejad" (Dios es nuestro Rey, Dios es Uno). No veo que tenga que ver esa "idea clara" del monoteísmo con el hecho de que solamente en el Islam hoy en día se practica la yihad y se justifican centenares de atrocidades en nombre de Allah] La esclavitud, la indignidad, son contrarios a la aspiración del que sabe que sólo Al.lah es más Grande. El Islam enseña un igualitarismo que se basa en una concepción de la existencia y no en un discurso demagógico.

No sin razón, se ha afirmado que los musulmanes son radicalmente tolerantes hasta la ingenuidad. [BP: y he aquí los ejemplos: link1, link2, link3, link4, link5, link6, link7 y podría seguir por años con muestras de la "tolerancia hasta la ingenuidad" del mundo islámico...] El Islam siempre ha sido una cultura abierta, pronta a recibir las aportaciones de la humanidad entera. Esta actitud está fuertemente enraizada en la personalidad de cada pueblo musulmán. Es suficiente con pasear por un zoco para detectar esa realidad. El Islam, ya lo hemos repetido, es un lugar de encuentros, no una religión ni un dogma [BP: ah... mirá vos. Ahora el Islam es un Club Social, no es una religión, no es un dogma. Pues cuentenselo a los muchachos de Hamás, a ver si abandonan esa idea del Waqf Islámico... hablando de dogmatismos] ; es una inspiración expresada por el Corán mismo que invita a las gentes a hermanarse en lo que les es común, la libertad en Allah. Esa libertad tiene su garante en el Yihad, entendido como esfuerzo por superar las barreras que constriñen al ser humano. Por ello, es multiforme. Muhammad (S.A.S.) hablaba de los dos combates que debe emprender cada musulmán. A uno lo llamaba Yihad menor, que consiste en luchar contra los ídolos, las falsedades que reducen al hombre a la miseria. Al otro lo llamaba Yihad mayor, que es el afán por superarse, la conquista de la libertad en lo más íntimo de la propia personalidad [BP: ¿si es de su personalidad, no sería una lucha interna, dentro del alma de uno mismo? ¿Hace falta un Kalashnikov para ese tipo de lucha?]. Y también enseñaba que esas luchas no tienen techo, que siempre habría alguna mentira que derribar, porque lo radicalmente humano es la acción, la vida como movimiento continuo, el trasiego como finalidad en sí mismo, el trabajo como satisfacción en que el hombre trasciende todos los límites y se alza sobre todos los muros y divisa el espacio infinito del que lo ha creado y del que ha brotado.
Hisham Arquero "Acerca del Islam"

martes, diciembre 26, 2006

Receso de Vacaciones

Estimados lectores, anuncio por la presente que el blog estará interrumpido de renovaciones hasta el 20 de Enero del 2007, debido a que me tomaré unas vacaciones.

A los nuevos lectores los invito a revisar el (interesante) material viejo, a los ya habitués los invito a releer dichos artículos y reinterpretarlos a la luz de los nuevos conocimientos sobre el conflicto.

A todos les sugiero que vayan visitando las páginas en la sección links y los blogs amigos para mantenerse informados...

Saludos, Buena Prensa y (de una vez por todas) Buen Mundo!

Buena Prensa
pd: si quieren mantengan mi casilla actualizada con las noticias q les parezcan mas relevantes.
buenaprensa_medio.oriente [arroba] hotmail.com

domingo, diciembre 24, 2006

¿Que es un musulmán moderado?

He encontrado esta magnífica página llamada Center for Islamic Pluralism, una página islámica que se dedica a luchar contra el fundamentalismo de los suyos y explicarle al mundo un poco más sobre la diversidad del mundo musulmán. Tiene disponible una sección con textos en español así que recomiendo a todos su lectura. De más está decir que he añadido este link a la sección "Otro Islam es posible".

Aquí les dejo con un texto de esta web.

Saludos,
Buena Prensa y Buen Mundo!
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¿Qué es un musulmán moderado?
por Stephen Schwartz
"Believers, Jews, Christians, and Sabaeans -- whoever believes in God and the Last Day and does what is right -- shall be rewarded by their Lord; they have nothing to fear or to regret." Qur'an 2:62
Conforme entramos en el 2005, el fundamentalismo islámico continúa siendo un desafío para el mundo, no menos de lo que lo era hace cuatro años. Uno de sus principales aspectos implica cómo los no musulmanes, que usualmente conocen poco el islam, pueden identificar con precisión a los musulmanes moderados.

La moderación musulmana se define por actitudes y conducta, no por abstracciones o precedentes históricos, que, como todas las religiones, pueden ser interpretados para apoyar cualquier postura ideológica. Observar y analizar a los musulmanes sunníes con tal criterio positivo y práctico es extremadamente fácil. Hay más de un billón de sunníes en el mundo, y no todos son jihadistas fundamentalistas, así que separarlos no debería ser difícil con un poco de esfuerzo. Identificar a los musulmanes chi'íes moderados es más difícil, pero una cosa puede decirse inmediatamente: aquellos que siguen al ayatolá Alí Sistani en Irak demuestran su moderación a diario por su silencioso pero eficaz apoyo a la coalición de la liberación liderada por Estados Unidos.

Los musulmanes sunníes moderados pueden ser reconocidos en persona planteando una cuestión simple: "¿Qué piensa del wahabismo, la secta estatal islámica de Arabia Saudí?" Cada musulmán del mundo conoce el wahabismo, y sabe que está encarnado por al-Qaida. Si a un musulmán sunní se le pregunta acerca del wahabismo y responde que es una doctrina controvertida y radical que provoca muchos problemas a causa del dinero saudí, el que responde probablemente sea moderado. Denunciar a los saudíes por sí no es suficiente; los radicales critican a la monarquía saudí por implementar de manera insuficiente los principios wahabíes. La causa raíz del terror sunní es el wahabismo, no la monarquía.

Parece innecesario añadir que aquellos que intentan negar el vínculo entre wahabismo y al-Qaida, o que culpan de al-Qaida a las maquinaciones americanas, no pueden ser considerados moderados. Si un sunní niega que existe el wahabismo diciendo "sólo hay islam", o intenta encubrir el wahabismo con un término mejor como "salafismo" -- un esfuerzo fraudulento por equipararlo a los pioneros de la fe islámica -- ese individuo es fundamentalista. Bajo ninguna circunstancia tal fundamentalista declarará su oposición al wahabismo per se. Pueden hasta afirmar que el concepto entero fue inventado por occidentales como yo.

Puede citarse un ejemplo paralelo en la historia del Comunismo. Los comunistas estalinistas repudiarían la acusación de que eran comunistas, llamándose a sí mismos progresistas, liberales o socialistas [Nota de BP: difiero con esta argumentación]. Negarían que el comunismo pretendiese algo maligno hacia Estados Unidos, retratando a América como un agresor (algo que tienen en común islamistas y estalinistas) pero sin embargo afirman lealtad a ello. A menudo argumentarán si los estalinistas existieron siquiera. Y nunca denunciarán a Stalin, ni siquiera aunque el planeta entero conozca las atrocidades del régimen soviético. Los fundamentalistas islamistas tampoco denunciarán al wahabismo.

Los musulmanes moderados también pueden identificarse mediante lo que no hacen, contrastándolos con los fundamentalistas. Y al principio de la lista está la práctica del takfir, o declarar infieles a musulmanes por diferencias de opinión. El takfir también incluye describir a la mayoría musulmana tradicional en el mundo como caída en la incredulidad.

El takfir se utiliza para justificar las masacres radicales sunníes en Irak. Subyace a la ideología de la secta saudí-wahabí, la Hermandad Islámica sunní fundamentalista de Egipto, y los movimientos jihadistas sunníes sedientos de sangre en Pakistán. También sirve para ligar juntos a los movimientos fundamentalistas musulmanes, a través de la ilusión de que pertenecen a una élite purificada. El islam no es, y nunca fue, una religión fundamentalista radical en su práctica común, sin importar las fantasías de fanáticos islamistas e islamófobos por igual.

Los musulmanes moderados no practican el takfir. Los chi'íes condenan el takfir, incluyendo a los chi'íes radicales y a los chi'íes que luchan contra sunníes que les persiguen por no practicar el takfir contra sus enemigos. Los enemigos de los wahabíes terroristas no les acusan de infidelidad, sino de criminalidad. Los musulmanes tradicionales evitan la acusación de infidelidad, puesto que fueron aconsejados hacerlo por el Profeta Mahoma. El Profeta nunca anticipó que los musulmanes cayeran en la incredulidad.

Los musulmanes moderados, incluyendo chi'íes así como sunníes, tampoco se refieren a los seguidores de otras religiones como infieles, especialmente judíos y cristianos, zoroastros, hindúes o budistas. El Corán nunca alude a judíos o cristianos como infieles, sino como Pueblo del Libro, merecedores de respeto y protección. Los musulmanes moderados suscriben estrictamente esta visión.

Los musulmanes moderados no emplean la retórica de la jihad, incluyendo tentativas por discernir al milímetro el significado del término. Los musulmanes moderados buscan un lugar para el islam en el mundo contemporáneo como fe, no conflictos en los que puedan jugar a ganar con las vidas de otros. El vocabulario de la jihad no hace nada por impulsar la causa del islam; la obstaculiza.

Esto no significa que los musulmanes moderados no se defiendan al ser atacados. Se defienden. Pero los musulmanes moderados están bajo ataque de fundamentalistas en Irak, igual que los musulmanes moderados fueron asesinados por serbios en la antigua Yugoslavia o que los musulmanes moderados de Chechenia son asesinados tanto por tropas rusas como por aventureros wahabíes. Los fundamentalistas sunníes iraquíes tienen más en común con las bandas fascistas de Milosevic que con los musulmanes moderados. Los wahabíes del Cáucaso tienen intereses más cercanos a los de Putin que a los de los chechenos ordinarios, en cuanto a que ambos buscan un pretexto para la matanza. Y los fundamentalistas sunníes iraquíes y otros wahabíes, Putin el neo-estalinista y los serbios, todos se benefician de la misma flanja de ánimo "pacifista" de Estados Unidos.

Los musulmanes moderados tampoco rechazan alianzas con los gobiernos no musulmanes. Según las interpretaciones actuales de la sharia Shafi'i, una importante escuela de jurisprudencia islámica a lo largo de la historia, no hay países donde se exija a los musulmanes no obedecer a los gobiernos locales, para la seguridad de sus propias comunidades. Los musulmanes moderados no proclaman lealtad pública a tales gobiernos mientras advierten en privado que los gobiernos occidentales están por debajo de los decretos religiosos musulmanes. No inventan violaciones de los derechos civiles como medio político para luchar contra las autoridades occidentales. Los musulmanes moderados reconocen que los musulmanes tienen más derechos y oportunidades para avanzar en la mayor parte de los países occidentales que en tierras musulmanas.

Finalmente, los musulmanes moderados no son árabe-céntricos ni están atrapados en la retórica de Pakistán o de ninguna parte del subcontinente hindú. Reconocen que los estilos, idiomas y prácticas espirituales del islam difieren considerablemente de Mali a Malasia y de Bosnia a Botswana. Los musulmanes moderados aceptan que tal diversidad también debería existir entre los musulmanes de Occidente; puede haber y habrá un islam completamente americano en su cultura, igual que bosnios o indonesios reflejan las costumbres y culturas de sus tierras.

¿Cómo tratan los musulmanes moderados con los fundamentalistas?

Los musulmanes moderados admiten que existe un problema en el grueso de la religión -- no en los principios y tradiciones de la fe, sino entre los propios fieles. Reconocen que la ideología fundamentalista y el terrorismo amenazan el futuro del islam y tienen que ser detenidos.

Los musulmanes moderados no limitan su lucha contra el fundamentalismo a declaraciones indiferentes, afirmando que el terrorismo es incompatible con la religión. En lugar de eso, los musulmanes moderados identifican públicamente, denuncian y combaten a los radicales. [Nota de BP: quizás esta caracterización limita un poco el concepto de moderado, pero bien sirve para impulsar una actitud activa en contra del fundamentalismo]

¿Es moderado el estamento islámico de Estados Unidos -- el Council on American-Islamic Relations (CAIR), la Islamic Society of North America (ISNA), o la Muslim Students Association of the U.S. and Canada (MSA)? No, no lo es. Ninguno de estos tres grupos ha criticado nunca a un musulmán fundamentalista en Estados Unidos, a excepción del ataque a moderados auténticos intentando retratarlos como fundamentalistas. Por dar unos cuantos ejemplos: las organizaciones mencionadas arriba, que he denominado "el lobby wahabí", acusaban al autor moderado Jalid Durán de no ser musulmán, porque discrepa de una opinión que sostienen (el takfir); etiquetaron al jeque espiritual sufí Mohammed Hisham Kabbani de peligroso sectario porque advirtió a finales de los años 90 que los fundamentalistas islamistas de Rusia intentaban adquirir materiales nucleares; me acusaron de "jihadismo" porque defendí a los albano-kosovares. En realidad, insistí en el reconocimiento de que los albanos son multi-religiosos y de que la guerra de Kosovo era étnica, no religiosa.
Mientras tanto, sin embargo, el lobby wahabí ha respaldado a todo fundamentalista acusado ante un tribunal americano, sufragando sus abogados e inventando excusas para sus violaciones de la ley.

Los musulmanes moderados no aparecen con fatwas falsas y otros numeritos con el fin de intentar nublar al público occidental. Tampoco se rehacen a sí mismos como sufíes de pronto con el fin de purgar el historial de declaraciones radicales previas. Los musulmanes moderados saben que los textos fundacionales, los comentarios, y los trabajos legales, filosóficos y teosóficos de la religión son suficientes como muralla contra el fundamentalismo; eso es por lo que el fundamentalismo de hoy es un fenómeno nuevo y radical, no tradicional o conservador. También saben que para que una persona sea denominada sufí, la base de su actividad religiosa tiene que ser un estudio espiritual auténtico basado en tradiciones y precedentes significativos, no una búsqueda de credibilidad instantánea.

Finalmente, algunos musulmanes moderados pueden buscar "reformar" el islam, pero no se exige que los moderados sean "reformistas". Muchos de los que hoy proclaman su deseo de "reformar" el islam no son moderados en absoluto en sus prácticas o dotación mental, algunos son simplemente buscadores de publicidad que piensan que hablando de "reforma islámica" lograrán acceder al público no musulmán. Otros son obsesos egomaníacos que consideran más importante discutir sobre un texto de 800 años de antigüedad que derrotar las conspiraciones terroristas. Pero Ibn abd al-Wahhab, fundador de la secta homónima hace 250 años, es proclamado reformista, y los wahabíes saudíes afirman haber reformado el islam. El oportunismo y el sectarismo son por siempre los obstáculos gemelos para el éxito de moderados que buscan la mejora real de la sociedad y especialmente, hoy, de sus relaciones inter-religiosas.

Los musulmanes moderados concentran su devoción en su religión, no en política ni relaciones públicas, y siempre citan que el Profeta pidió a su umma que fuese una comunidad de moderación.

miércoles, diciembre 20, 2006

ONG: Amnistía Internacional y el Conflicto

Aquí les dejo con un interesante escrito de Alan Dershowitz que muestra el tratamiento sesgado que poseen las Organizaciones de Derechos Humanos, en este caso Amnistía Internacional (AI), en la evaluación del conflicto Arabe-Israelí. En este caso, se puede observar como el tratamiento de un problema de género (discriminación de la mujer en la sociedad palestina) es atribuído enfáticamente al conflicto entre Arabe-Israelí, dejando de lado todas las otras consideraciones culturales y tradicionales de la sociedad patriarcal arabe de la cual los palestinos son parte. A tal punto se trastocan los roles en el informe de AI que se dice, alegremente, que: "Éste es el punto en el que convergen dos sistemas de subordinación –ocupación y patriarcado– en los Territorios Ocupados palestinos: cuando las mujeres se enfrentan al primero se someten al segundo. "

Es decir, según el informe es el conflicto y la ocupación los que obligan a las mujeres a someterse a la violencia de género. Según el informe es el conflicto el que lleva a los hombres a violentar a sus mujeres.

Dejando de lado el caso puntual del informe y metiendome en otro tema relacionado, no pude evitar observar una gran cantidad de condenas a Israel por parte de Amnistía Internacional, pero a la vez una buena cantidad de condenas a la ANP, a Hamás, a Al-Fatah, etc.
Sin embargo, en los medios de comunicación ya se sabe cuales son los informes que trascienden y poseen repercusión y cuales son sistematicamente envíados a la "papelera de reciclaje".

Ahora sí, con ustedes el texto de Dershowitz respecto al informe de AI, en el que además de las consideraciones que ya he realizado yo, se muestra claramente como se elaboró el informe de esta organización.

Saludos!
Buena Prensa, Buen Mundo!
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El chivo expiatorio del mundo

La necesidad compulsiva por parte de la extrema izquierda de seleccionar a Israel por lo que a menudo son condenas inmerecidas es perjudicial para el movimiento de derechos humanos, debilitador para el movimiento pacifista y está perjudicando a otras causas progresistas tales como el feminismo.

por Alan M. Dershowitz (03-10-2005)

La necesidad compulsiva por parte de la extrema izquierda de seleccionar a Israel por lo que a menudo son condenas inmerecidas es perjudicial para el movimiento de derechos humanos, debilitador para el movimiento pacifista y está perjudicando a otras causas progresistas tales como el feminismo. Al echar la desproporcionada culpa de los males del mundo al estado judío, estos fanáticos anti-Israel no sólo ignoran los problemas reales que muchos afrontan, sino que también proporcionan excusas a los autores materiales de males reales.

Considérese, por ejemplo, un reciente informe de Amnistía Internacional (“AI”) sobre la violencia perpetrada por varones palestinos contra mujeres palestinas en el West Bank y Gaza. El informe pretendía ser “parte de la campaña global de AI para detener la violencia contra las mujeres”. Tal violencia es un problema serio, especialmente en el mundo árabe y musulmán, porque muy pocos líderes dentro de estos grupos están dispuestos a condenarla y porque demasiados hasta la justifican como medio necesario de mantener el honor familiar y el dominio del varón.

El informe de AI documenta matanzas de honor de mujeres que habían sido violadas. En uno de tales casos, una niña de 17 años fue asesinada por su madre después de que fuera “violada repetidamente por sus dos hermanos”. En otro caso, una de 21 años “fue forzada por su padre a beber veneno” cuando se supo que estaba embarazada.

El informe de AI culpa sustancialmente de éstos y otros asesinatos a - lo adivinó - ¡Israel! He aquí la conclusión de AI, enumerando las causas de la violencia dirigida contra mujeres palestinas, presumiblemente en orden de importancia: “Las mujeres palestinas del West Bank y la Franja de Gaza son víctimas de múltiples violaciones como resultado de la escalada del conflicto, las políticas de Israel, y un sistema de normas, tradiciones y leyes que tratan a las mujeres como miembros inferiores de la sociedad”.

La “escalada del conflicto” (de la que AI culpa principalmente a Israel) y "las políticas de Israel” aparecen por encima de “las normas, tradiciones y leyes que tratan a las mujeres como inferiores”. El informe afirma que la violencia contra las mujeres “ha aumentado” dramáticamente durante la presencia israelí, y ha alcanzado “un nivel sin precedentes” como resultado de “la creciente militarización de la confrontación palestino-israelí”. Como si el West Bank y la Franja de Gaza hubieran estado libres de violencia contra las mujeres palestinas hasta la presencia israelí.

El 23 de agosto del 2005 hablé con Donatella Rovera, que es investigadora de AI en Israel y los Territorios Ocupados, y le solicité que me proporcionara los datos sobre los que basaba su conclusión de que la vio lencia contra las mujeres había escalado hasta “un nivel sin precedentes” durante la ocupación, y especialmente durante su fase más militarizada. También le pregunté si AI había comparado la violencia contra las mujeres en el West Bank ocupado y Gaza con la violencia contra las mujeres en las zonas árabe-musulmanas sin ocupar que tuvieran poblaciones comparables, tales como Jordania. Rovera reconoció que AI era incapaz de proporcionar tales datos comparativos, y confirmó que el informe se basaba en información anecdótica, procedente principalmente de ONGs palestinas. “Hablamos con cualquiera que hable con nosotros”, dijo.

Cuando le solicité una lista de ONGs que fueran las fuentes de información, rehusó proporcionarla porque “hay cosas que simplemente no podemos proporcionar a los de fuera”. Le aseguré que no estaba interesado en los nombres o en las características identificatorias, sino en los datos estadísticos referentes a las presuntas tendencias citadas en el informe, pero aún así rehusó proporcionar nada más que una recomendación de que buscásemos en Google “casi todas las ONG” de la región. Bajo estas circunstancias, es imposible que cualquier investigador imparcial reproduzca el estudio de AI y confirme o desmienta sus conclusiones.

ONG Monitor, una organización radicada en Jerusalén que analiza los informes realizados por otras ONG, condenó el informe de AI con el argumento de que “Los varones palestinos quedan condescendientemente excusados de asumir la responsabilidad de sus acciones”. Esto es verdad, como muestra la lectura cuidadosa del informe de AI. Escuche las excusas que proporciona AI: “Las restricciones de movimientos y los toques de queda que confinan a la gente en sus casas durante períodos prolongados, y el creciente paro, la pobreza y la inseguridad, que han forzado a que los hombres pasen más tiempo en casa, así como el incremento de las condiciones de confinamiento en el hogar, han contribuido al incremento de la violencia contra las mujeres dentro de la familia, abusos sexuales incluidos”. Al proporcionar estas “excusas a los abusos”, AI antepone su propia parcialidad política a los intereses de las víctimas femeninas. ONG Monitor caracteriza correctamente el informe de Amnistía como basado en “fuentes parciales” y “carente de credibilidad”.

El informe de AI atrajo mi atención a causa de uno de los pioneros del movimiento de derechos humanos, uno de los fundadores de Human Rights Watch que hoy está algo alienado de su propio movimiento. Como resultado de “su obsesivo enfoque en Israel”, me dijo, “estas organizaciones de derechos humanos se están convirtiendo en parte del problema”.

Ni la Cindy Sheehan de vigilia en Crawford, Texas, pudo resistirse a la tentación de culpar del terrorismo a Israel: “Saque a América de Irak y a Israel de Palestina y detendrá el terrorismo”. Los hechos de que el 11 de Se ptiembre precediera a Irak o que el terrorismo palestino comenzase años antes de que hubiera ocupación alguna no parecen importar a aquellos que están decididos a culpar al estado judío de los males del mundo. Tampoco pudo resistir la tentación el alcalde de Londres, Ken Livingstone (el “Rojo Ken”), de comparar a los terroristas que atacaron el sistema del transporte de Londres con los soldados israelíes que intentan prevenir el terrorismo. Y después está Alexander Cockburn, columnista para The Nation, que afirma carecer de “pruebas exteriores” suficientes para determinar "si son ciertas o no" las historias de que Israel perpetró tanto el 11 de Septiembre como los ataques con ántrax que le siguieron.

Esto es solamente la punta de un iceberg de fanatismo muy grande y desagradable. Las conferencias internacionales sobre feminismo, apartheid, esclavitud o ecología han sido incapaces de ponerse deacuerdo en algo que no sea la condena de Israel. Si se va a lograr la paz real - y si los movimientos de derechos humanos van a tener credibilidad - este obsesivo ensañamiento con Israel por parte de la extrema izquierda debe terminar. No hay muestras de que, incluso mientras el estado judío toma medidas dolorosas hacia la paz, estos ataques injustificados disminuyan.

Alan M. Dershowitz es profesor en la Facultad de Derecho de Harvard. Destacado columnista y especialista en apelaciones, ha representado entre otros a Claus von Bülow, O. J. Simpson, Anatoly Shcharansky, Michael Milken, Mia Farrow, o Mike Tyson. Está considerado uno de los 10 mejores letrados de la profesión y da conferencias frecuentemente. Su libro más reciente es La defensa de la paz (Wiley, septiembre del 2005), aunque es autor del bestseller Chutzpah y de Supreme Injustice, Reversal of Fortune y The Abuse Excuse. Otros títulos incluyen Just Revenge, The Genesis of Justice, The Advocate's Devil, y Re asonable Doubts: The Criminal Justice System and the O. J. Simpson Case.

viernes, diciembre 15, 2006

Holocausto: negacionismo en Irán

Aquí les dejo un excelente texto de Pilar Rahola sobre el Simposio sobre el Holcausto realizado en Irán.
Tanta soledad. Tan solos nos sentimos los judíos del mundo. ¿Acaso a nadie le importa? ¿Acaso no se dan cuenta lo que implica que Irán tenga acceso a armas atómicas?

Buena Prensa, Buen Mundo!
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Apología de la Maldad
por Pilar Rahola
“Quiero hacer estallar el corazón de la mentira”, aseguró un exultante Robert Faurisson, coreado por los vivas y los apasionados aplausos. Conocido negacionista francés, acababa de ser condenado en su país por negar el exterminio nazi contra los judíos, pero eso no le impidió gozar de unas lindas vacaciones pagadas en el balneario de Irán, y participar plácidamente como ponente en el congreso que el fascismo iraní ha montado sobre el Holocausto. En los pasillos del congreso, David Duke, ex dirigente del Ku Klux Klan, mostraba su felicidad a los escasos periodistas europeos que habían seguido el acto, y aprovechaba para hablar de la “vergüenza” occidental, represora de la libertad de expresión… Por supuesto Irán era, en el imaginario del conocido racista americano, un modelo de libertades.
También dicen las crónicas que los representantes iraníes no estaban del todo felices, que habían querido dar una apariencia “científica” al congreso, y que se les había escapado de las manos. Que se había convertido, finalmente, en una orgía de negacionistas, nazis de todo pelaje y toda la larga familia de conocidos antisemitas que pueblan librerías y panfletos del mundo, para desgracia de la inteligencia y de la justicia. Solo faltaba el bueno de Mel Gibson… Es decir, el congreso de Irán sobre el Holocausto había resultado un gran espectáculo de odio y desprecio a las víctimas judías de la Shoah, pagado con dinero público de un estado, miembro de la ONU, cuya influencia en el Islam, en Oriente Medio y en el mundo, es más que notoria. Por supuesto, el presidente Ahmadinejad volvió a amenazar a Israel, pidió su desaparición y animó a todos los musulmanes a hacerla efectiva. En conclusión: apología del odio, amenaza bélica de un país contra otro, exhibición pública sin complejos de la orgía antisemita, y finalmente una notoria inhibición e indiferencia del mundo, perfectamente ejemplarizada en el malvado silencio de la Organización de Naciones Unidas. Si de algo ha servido el congreso de Irán, desgraciadamente ha sido para confirmar lo ya sabido: demostrar que se puede hacer apología del negacionismo nazi, y no padecer ninguna consecuencia.
Porqué tengo decenas de amigos que pertenecen al terrible naufragio del Holocausto; porqué recuerdo mi amiga colombiana, cuya abuela había perdido completamente el conocimiento del polaco, su lengua, cuando fue rescatada, con 13 años, de Auschwitz, después de ver desaparecer a toda su familia; porqué recuerdo la mirada temblorosa de un superviviente en Chile, que me decía, entre lágrimas, que nunca, ningún europeo le había pedido perdón; porqué recuerdo aquel hombre triste que conocí en Santiago, cuyo padre, músico de profesión, fue obligado a tocar el violín mientras ejecutaban a su familia; porqué fueron más de un millón de niños; porqué desaparecieron dos tercios de la población judía europea; porqué decenas de pueblos, con su vida judía de siglos, con sus poetas, sus maestros de escuela, sus agricultores, sus comerciantes, sus médicos, sus niños y sus abuelos, sus mujeres y sus hombres, todos, de cuajo, desaparecieron del mapa para siempre. Humo, solo humo. Y algunos quieren que no sean ni tan solo recuerdo. Humo y olvido.
Por tanto dolor, por tanta maldad, por tanta tragedia que me pesa en el alma con la culpa de siglos que Europa acumula, por todo me siento profundamente triste, profundamente perdida y profundamente derrotada.
Es cierto. El racista Duke tiene motivos para estar exultante: alimentar el odio a los judíos y burlarse del exterminio que padecieron seis millones de personas, sale gratis, totalmente gratis. ¿A quién le importa? ¿Qué país ha retirado el embajador iraní de su territorio? ¿Quién ha pedido explicaciones en la Asamblea General de la ONU? ¿Quién enviará a la cárcel a los que han participado en esta apología de la maldad? ¿Quién se sentirá conmovido? De todas las muchas, tantas veces que he escrito que los judíos están solos ante su desgracia, y que Israel está solo ante su supervivencia, ésta es la que más datos me aporta para estar segura de ello. Me pregunto. ¿El mundo habría permitido un congreso oficial, público, legal, a favor del racismo? ¿No se habrían hecho todo tipo de actos de solidaridad y protesta? ¿No se habrían planteado boicots económicos, militares y la diplomacia habría agotado todos los recursos para evitarlo? ¿Las organizaciones de izquierdas, no habrían salido a la calle, indignadas por la apología de la maldad que representa el racismo? ¿SOS racismo no habría puesto el grito en el cielo? ¿Y los Saramagos del mundo, no habrían expresado su rabia profunda? Pero cuando el racismo se perpetra contra los judíos, víctimas de la mayor aniquilación de la historia, el mundo considera que éste no es, nunca ha sido, su problema. De la impunidad renace, rabioso y reforzado, el odio. Y, con el odio reforzado, todas las puertas del mal están abiertas.
Dice un viejo dicho: “cuando tu enemigo asegura que quiere matarte, créelo". ¿Qué deben pensar los israelíes ante las amenazas reiteradas de destrucción, por parte de Irán, país que impunemente conseguirá bombas atómicas? ¿Qué deben pensar los judíos de todo el mundo? Piensan que están solos. Que siempre han estado solos ante el odio antisemita.

domingo, diciembre 10, 2006

Otro cese al fuego, otra Hudna

En un artículo viejo intenté reflejar un poco las barreras lingüisticas en la resolución del conflicto en Medio Oriente, haciendo alusión al concepto de Hudna.
Hoy casualmente leí esta noticia y dije: he aquí dicho concepto en plena acción.
Les dejo la noticia, el artículo de reflexión, y ustedes saquen sus propias conclusiones.

Buena Prensa, Buen Mundo!
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Hamás ofrece cese de fuego limitado a cambio de retirada israelí
La propuesta fue realizada por Ajmed Yousef asesor del líder Mashaal durante una entrevista al periódico árabe con base en Londres Ashrak Alawsat.
El Hamás ofreció durante el fin de semana un cese de fuego limitado de entre 5 y 10 años a cambio de una retirada israelí a las fronteras del 67, el regreso de los refugiados y tener a Jerusalem Oriental de capital del estado palestino. [Nota BP: ¿acaso esas no son todas las demandas palestinas? ¿por qué entonces un acuerdo sólo de 5 años en vez de una paz definitiva?]
La propuesta fue realizada por Ajmed Yousef asesor del líder Mashaal durante una entrevista al periódico árabe con base en Londres Ashrak Alawsat.
El líder de la organización en Siria Khaled Mashaal dijo durante un discurso en una gran manifestación en Al Yarmuk en Siria que los palestinos utilizarán la ´resistencia´ como estrategia.
Mashaal volvió a decir que el Hamás nunca reconocerá a Israel y que puede dirigir una nueva intifada aún estando en el poder en la Autoridad Palestina.
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Ahora lean el texto sobre "Treguas, Ceses al fuego y Hudnas" y queda todo mas que claro.

jueves, diciembre 07, 2006

Hezbollah: que es?

Aquí les dejo este informe extraído de Revista Horizonte. Lo completé con algunas fotografías y algunos links.
Buena Prensa, Buen Mundo!


¿Qué es Hizballah?
Análisis post-guerra
Autor: Daniel Alaluf
¿Partido político, grupo guerrillero o terrorista? Todas las respuestas son correctas. Por ello es tan difícil para Israel eliminar a este enemigo.

Este grupo nació en los años '80, desarrolló su capacidad terrorista y, como hemos podido comprobar en estos días, durante los últimos 20 años ha logrado convertirse en un actor estratégico sumamente importante en Oriente Medio, capaz de determinar el curso de la paz y la guerra en la región. Desde el punto de vista estructural, este grupo ha dejado de estar bajo la guía del Ayatolá Ruhollah Khomeini para acatar las órdenes y estricta disciplina exigida por su propio líder, el carismático Hassan Nasserallah.

Durante la última década, más específicamente desde principios de los '90, varios acontecimientos como las elecciones parlamentarias libanesas de 1992, los acontecimientos internos en Siria e Irán y la retirada Israelí del Líbano, llevaron a muchos analistas a predecir que esta organización dejaría las armas para convertirse en un partido político libanés. Pero durante todos esos años, el grupo continuó utilizando el terrorismo no sólo como su arma sino como una obligación religiosa, parte de la jihad global. Este grupo se autodefine como la vanguardia del Movimiento Islámico, cuya obligación es fortalecer a aquellos grupos que se oponen política y culturalmente a Occidente.

Durante los años '80 y' 90 esta ideología se vio reflejada en el intento de llevar a cabo actividades terroristas en diferentes lugares del planeta que causaron cientos de muertos y heridos.

En el sur del Líbano, donde se encuentra afianzado, es donde este grupo cuenta con más apoyo popular. Debemos recordar que nació en 1982, durante la invasión israelí al Líbano y una parte importante del trabajo que realizó estuvo destinado a reconstruir y desarrollar las zonas afectadas por la primera guerra del Líbano. Fue el primero en asistir, gracias a los millones provenientes de diversas fuentes dudosas, a las clases shiítas pobres largamente marginadas en la sociedad libanesa. Con el correr de los años Hizballah se ocupó de fortalecer sus redes sociales, creando escuelas, centros de salud y dando dinero a los shiítas (un modelo luego aplicado por Hamás en Gaza en los años '90). Desde fines de los años '80 Hizballah ha sido quien ha construido hogares, proveído agua y electricidad y servicios de salud en el sur del Líbano. Incluso quienes critican a esta organización terrorista concluyen que Hizballah ha ejercido un rol en el ámbito social mucho más efectivo que los propios gobiernos libaneses, siendo esta una de las claves de su popularidad.

En el ámbito político esta organización posee una agenda nacionalista a nivel local, e islámica a nivel regional. Por un lado se ha convertido en una parte integral de la vida política libanesa, logrando altos niveles de popularidad fundamentalmente debido a su actividad social y gracias a una imagen de transparencia que no tiene comparación en el sistema político libanés. Por otro lado Hizballah ha desarrollado una gran estructura terrorista, cuyos objetivos son generalmente israelíes y occidentales. Esta estructura terrorista representa la dimensión islámica de este grupo, su ideología y sus aspiraciones.

A nivel local, como hemos observado, Hizballah es la fuerza política dominante dentro de la comunidad shiíta, que es el sector más grande del Líbano (entre 35 y 40% de la población), un sector que no está proporcionalmente representado en el parlamento libanés.

Hizballah ha logrado a través de los años moverse entre estas dos agendas, la local y la regional, y fortalecer los objetivos de ambas. En esta última guerra pudimos observar la constante tensión entre los objetivos locales de este grupo y la ideología islamista con aspiraciones globales. Al comienzo de la misma Nasserallah dio su primer discurso al mundo, transmitido por la cadena de televisión de su organización al-Manar, teniendo detrás de el la bandera de Hizballah. En el discurso siguiente, la bandera fue reemplazada por la del Líbano, hasta que finalmente, en el tercer discurso, ambas banderas estaban en el estudio. El simbolismo es importante para todo líder, el intento de convertir el conflicto en un conflicto entre Israel y el Líbano en lugar de un conflicto entre Israel y una organización terrorista fue fundamental, y el mayor logro de este cambio fue la presión internacional para conseguir un alto del fuego.

El apoyo de los gobiernos de la zona ha sido un factor crucial en el fortalecimiento de esta organización. Líbano, Siria, Irán y otros actores han intentado legitimar a este grupo caracterizándolo como un movimiento de resistencia cuyo objetivo es la liberación de los territorios ocupados. Este tipo de legitimidad busca fundamentalmente alejar la real identidad terrorista fundamentalista con objetivos globales de esta organización, como el mismo Nasserallah lo declarara: "A fin de conseguir la victoria debemos luchar en todos los frentes. Debemos ser globales e integrales". No es una mera casualidad que el emblema del grupo incluye una ametralladora sobre una imagen del globo terráqueo, con una frase tomada del Corán: "Sólo la congregación de Alá debe lograr la victoria". Las ambiciones globales son claras y preocupantes, la diferencia entre un movimiento de resistencia local y una organización terrorista global son obvias. A fin de eliminar el peligro que Hizballah supone para Occidente y para todos quienes se aparten del camino Alá, el mundo debe tener en cuenta estas diferencias y evitar catalogar el conflicto como una simple lucha entre dos vecinos.

"Con una pequeña ayuda de mis amigos"

Las actividades terroristas de Hizballah en Israel y el mundo le han dado a este grupo gran prestigio en el mundo árabe y musulmán, un prestigio que les brinda independencia y posibilidades de aspirar a mayor poder. Esta popularidad trae dos implicaciones inmediatas para Siria e Irán. En Damasco las actividades de Hizballah amenazan al régimen del inexperto presidente Bashar al-Assad ya que, como pudimos observar en este último conflicto, lo expone a un enfrentamiento militar con Israel. En Teherán los logros de Hizballah han implicado el fortalecimiento de las políticas oficiales anti israelíes y anti americanas, acentuando el apoyo del gobierno a los grupos terroristas y oponiéndose al diálogo con Occidente.

El balance de poder entre Damasco y Hizballah ha cambiado desde la muerte del padre del actual presidente sirio. Este cambio es generalmente atribuido a la extraña relación entre Nasserallah y Bashar al-Assad. En los últimos años el grupo ha obtenido mucha independencia y Nasserallah ha logrado mayor apoyo popular, esto sin duda demuestra la constante debilitación del poder sirio en el Líbano.

Siria es el aliado estratégico que le permite a Hizballah llevar a cabo sus actividades terroristas contra Israel gracias a la coordinación política y militar que le provee, presionando a los gobiernos libaneses para dejar en manos del grupo terrorista toda la zona del sur del país. Sin la ayuda siria, Hizballah no hubiera conseguido su actual estatus de "libertador" en esa zona del país. La ayuda logística del gobierno de Bashar, el adiestramiento militar y asistencia tecnológica han convertido a Hizballah en un aliado militar del ejército sirio en su lucha contra Israel.

En el año 2002 Hizballah recibió un importante envío de armas desde Damasco, un envío que incluía misiles de 220 milímetros. Siria posee en su territorio una gran cantidad de campos de entrenamiento de terroristas donde los miembros de Hizballah suelen adiestrarse. El gobierno sirio ha permitido a Hizballah el uso de guerrilla a fin de obtener en un futuro la retirada de Israel de los Altos del Golán bajo condiciones favorables para Damasco. En el discurso de Nasserallah en la ceremonia llevada a cabo para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Hafez al-Assad, Nasserallah prometió a Bashar liberar las granjas de Sheeba por medio de una sangrienta jihad (guerra santa), acentuando que "Hizballah logrará la victoria en Palestina y el Golán".

Por el lado de Irán, las relaciones entre el grupo y el gobierno de Teherán paradójicamente mejoraron a partir de 1997 tras la elección del presidente reformista Muhammad Khatammi. Si bien durante la presidencia de Khatammi el apoyo oficial disminuyó, el dinero iraní continúa llegando a los cuarteles en Beirut a través de organizaciones iraníes "no gubernamentales", probablemente como una medida para afrontar la lucha contra el terror encabezada por los Estados Unidos. Quizás el antecedente más claro del apoyo iraní a Hizballah ha sido la cooperación de los dos en el salvaje atentado a la AMIA.

Debemos tener en cuenta que el 90% de la población iraní es shiíta y, por lo tanto, tienen un gran interés y preocupación en lo que les pueda suceder a sus correligionarios en el Líbano, fundamentalmente tras la revolución islámica de 1978-79. Al igual que en el Líbano, los shiítas iraníes eran dominados hasta la revolución por los sunitas y los maronitas. El éxito de la revolución iraní sirve de inspiración y ejemplo para Hizballah. Hoy en día, dos décadas más tarde, la ideología de esta revolución aún se mantiene viva no sólo en Irán, donde muy pocos dudan de la legitimidad del gobierno extremista, sino también en el sur del Líbano, donde Hizballah se esmera en mantener fuertes lazos simbólicos con los principios fundamentalistas de esta revolución. No hay ninguna duda de que grandes sumas de dinero llegan a Hizballah desde Irán. Se estima que éstas alcanzan los 200 millones de dólares por año, pero las generosas donaciones iraníes sólo representan una pequeña fracción del presupuesto anual de Hizballah. El rol más importante que cumple Teherán en la vida de Hizballah es el apoyo ideológico y el respaldo internacional que este país le brinda.

Como hemos observado, si bien el apoyo sirio e iraní es muy importante, a nivel económico ninguno de estos dos países cuenta con los fondos líquidos suficientes para financiar por completo las actividades de Hizballah. Según el profesor Dwight J. Simpson de la Universidad de San Francisco, la mayor parte de los fondos proviene de la caridad. Los shiítas, tras observar el logro inicial de sus correligionarios en las elecciones primarias iraquíes de 2005, tienen la esperanza de lograr el poder político en el Líbano dado que allí también son la mayoría. Las donaciones a Hizballah han crecido considerablemente en los últimos años, no sólo donaciones provenientes de Irán sino de todo el mundo árabe. Debemos tener en cuenta que la caridad es una obligación religiosa.
Los lazos en América Latina
Los dos atentados mas sangrientos en la historia sudamericana fueron perpetrados por Hizballah: el 17 de marzo de 1992 un coche bomba demolió la embajada israelí en argentina, asesinando a 29 personas e hiriendo otras 250. El segundo atentado tuvo como objetivo la AMIA, donde el 18 de julio de 1994 perecieron 85 personas y varias decenas más resultaron heridas.

Según las dudosas investigaciones de las autoridades argentinas, el atentado a la embajada fue planeado por la inteligencia iraní y Hizballah fue el encargado de llevar a cabo el macabro plan. El jefe de seguridad de los Servicios de Inteligencia del Estado (argentino) presentó a las autoridades israelíes en el año 2003 un reporte secreto que incriminaba a Irán y Hizballah en el ataque contra la AMIA. Según este documento los ataques en Buenos Aires "fueron motivados por el odio a Israel y el pueblo judío y el deseo de castigar al gobierno de Carlos Menem por haber cancelado un compromiso de su predecesor, Raul Alfonsín, según el cual Argentina proveería equipamiento y tecnología a Irán para su programa nuclear".

El apoyo iraní fue determinante en esta operación. Desde las filas del régimen revolucionario Iraní se dictó un fatua, edicto religioso, a Imad Mughniyeh ordenándole llevar a cabo el atentado. Éste habría trabajado en conjunto con Mohsen Rabbani, un agente secreto iraní que operaba en la Argentina a fin de organizar el plan, bajo la pantalla de ser el encargado de asuntos culturales de la embajada de su país. Hizballah probablemente no hubiera podido llevar a cabo su plan sin el apoyo operativo de Irán que, aparentemente, también incluyó una sustanciosa "donación" de 10 millones de dólares para la cuenta personal del corrupto presidente Carlos Saúl Menem a fin de que éste no implique directamente a Irán, país con el cual, a pesar del crimen cometido, Argentina sin ningún pudor aún mantiene relaciones diplomáticas.

La presencia de Hizballah también es largamente conocida en la denominada Triple Frontera, donde se unen los límites internacionales de Argentina, Paraguay y Brasil. En el mes de febrero del año 2000, las autoridades paraguayas arrestaron a Ali Khalil Mehri, un empresario libanés acusado de vender software pirata y financiar las actividades de Hizballah. De forma similar, el empresario Assad Ahmad Barakat, un inmigrante libanés en el Paraguay, fue arrestado durante el verano de 2002 en la zona de la Triple Frontera tras girar importantes sumas de dinero a Hizballah. En octubre de 2001, en un allanamiento realizado en Paraguay a una de las empresas de Barakat, se encontraron numerosos documentos que lo vinculaban con Hizballah, incluyendo una carta del mismo Nasserallah donde "le agradecía por las generosas colaboraciones que Barakat había enviado desde la Triple Frontera".

En noviembre del mismo año las autoridades chilenas alegaron que Barakat poseía en Chile dos empresas que se encargaban de lavar dinero para Hizballah. Como consecuencia, siete ciudadanos libaneses fueron arrestados y acusados de financiar actividades terroristas.

En Colombia, Hizballah posee células en la población de Maicao, donde el tráfico de drogas y las redes de contrabando son utilizados para lavar dinero y posteriormente financiar actividades terroristas. Dos denuncias ya han sido investigadas en esta zona, según las cuales el grupo se dedica al tráfico de armas y drogas.

Durante sus 25 años de historia, Hizballah ha demostrado claramente ser un movimiento ideológico dirigido por fuertes líderes, con una visión estratégica, objetivos muy claros y gran experiencia en la lucha terrorista y guerrillera. Su líder actual Hassan Nasserallah está aparentemente convencido de que sus métodos son los que le darán la victoria. Los logros que ha obtenido esta organización con el correr de los años, y más específicamente la retirada unilateral israelí del Líbano en el año 2000 y el dudoso resultado de los últimos enfrentamientos, fortalecen la moral y los objetivos de este grupo. No debemos olvidar que Hizballah cuenta en su arsenal con un arma que no ha utilizado últimamente: su red de terrorismo internacional.

Debido a la gran influencia de este grupo en la zona y su alto potencial destructivo, es necesario que la comunidad internacional lo aísle, y ejerza una fuerte presión económica y diplomática sobre sus dos principales esponsors, Siria e Irán; presione a Damasco para generar un diálogo que lleve al desarme de Hizballah y controle que el ejército del Líbano sea una fuerza lo suficientemente capacitada técnica e ideológicamente para ejercer una presencia efectiva en el sur del Líbano. Una pseudo victoria de Hizballah solamente traerá más conflictos en el futuro. Ha llegado el momento de que la comunidad internacional genere una verdadera democratización en un Líbano donde no haya cabida para una milicia terrorista, ni para sub-estados. Sólo así podrá ser alcanzada la paz en Medio Oriente.
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Aquí les dejo links de Hezbollah en America Latina:
Fotografías (por motivos técnicos no las pude subir)
Llaman la atención estas fotos, que son de una manifestación del 6-7-06 previa al inicio del enfrentamiento contra Hezbollah en Líbano, donde se vislumbra un cuadro de Jomeini. Esto da el indicio de que Hezbollah estaba presente antes del conflicto de Julio (ya que algunos podrían decir que los panfletos de Hezbollah eran solo para mostrar oposición a Israel)
 
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